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Un nuevo horizonte para la pelota vasca

El análisis del relevo generacional, el impulso al talento femenino y la necesidad de consolidar nuevos referentes centraron la primera mesa del Foro Hiria sobre el futuro y la proyección de este deporte

Un nuevo horizonte para la pelota vascaJavier Bergasa

La evolución de la pelota vasca bajo la premisa clara de analizar qué necesita esta disciplina para mantenerse como un referente de identidad en el tiempo marcó el inicio de la jornada. Bajo el título ‘El futuro de la pelota’, esta mesa de trabajo analizó los desafíos y las oportunidades que afronta esta tradición para garantizar su pervivencia. El encuentro, enmarcado en una nueva edición de Foro Hiria, contó con el patrocinio del Ayuntamiento de Pamplona y la colaboración de la Federación Navarra de Pelota Vasca y NAPIKE. En él participaron Maider Beloki, concejala de Cultura, Fiestas y Deporte del Ayuntamiento de Pamplona-Iruña; Andrea Lusarreta, presidenta de la federación; y la veterana pelotari Maite Ruiz de Larramendi.

El debate partió de una base compartida: la pelota goza de presencia en medios y público, pero presenta debilidades en su base. Maider Beloki destacó que, aunque se llenan frontones como el Labrit, existe un riesgo real de falta de relevo. “La pelota está en un buen momento, pero tiene una debilidad; y es que no hay cantera. El futuro pasa por renovar ciertas costumbres y también lo simbólico”, afirmó la concejala, quien abogó por llevar la actividad a los barrios y a las fiestas para que no pierda su arraigo popular. Desde la federación, Andrea Lusarreta coincidió en que el principal reto es “adaptarse a las nuevas generaciones sin perder la esencia de la tradición”, pivotando sobre tres ejes: que la pelota sea “visible, accesible y garantice la igualdad de oportunidades”.

Pelota femenina 

Impulsar su profesionalización

Uno de los puntos clave del Foro Hiria fue el relato de Maite Ruiz de Larramendi, cuya trayectoria de 44 años es testigo de la evolución del deporte. “Yo empecé a jugar con chicos y tuve un momento en el que tuve que dejar de jugar”, recordó, lanzando un mensaje directo: “Que ninguna chica abandone; todo lo contrario, tenemos que motivarlas para que sigan jugando y a participando”.

La pelotari destacó que, aunque se han dado pasos como la consolidación de campeonatos navarros, el camino sigue siendo complicado para las mujeres en el ámbito de la pelota mano. “Por qué las mujeres no podemos tener un camino profesional. Esta apuesta debe ser entre todos: entidades, clubes y medios de comunicación. Me gustaría que el futuro pasara también por creer en las mujeres”, sentenció.

Al respecto, Andrea Lusarreta puso el foco en la responsabilidad de las federaciones para crear “espacios seguros donde las niñas se sientan seguras en los frontones y cuenten con entrenadores, entrenadoras y personal cualificado que sepa guiarles”. Para la presidenta, la clave del futuro no es la falta de talento, sino su difusión: “Referentes existen, pero tenemos que comunicarlos y darlos a conocer".

Desde la gestión municipal, Maider Beloki asumió el reto como una prioridad política, destacando que el futuro de la pelota pasa por renovar también lo simbólico y visibilizar a la mujer en espacios emblemáticos. “Nos cuesta muchísimo atraer a los medios a las ruedas de prensa de la pelota femenina. Para renovar la base necesitamos que una niña de diez años vea a las pelotaris en el Labrit y se vea reflejada en ellas”, advirtió la concejala, quien instó a los medios a retransmitir partidos para que las nuevas generaciones tengan espejos en los que mirarse.

Crear referentes 

Compromiso de los medios de comunicación

Esa consolidación de estructuras encuentra su extensión necesaria en la proyección pública, un ámbito donde las ponentes señalaron a los medios como agentes imprescindibles. Beloki subrayó que estos tienen “un papel fundamental en la conexión con las nuevas generaciones”, lamentando que aún sea difícil atraer cobertura para las profesionales. Según la edil, para renovar la base es imperativo que “una niña de diez años vea a las pelotaris en el Labrit y se vea reflejada en ellas”.

En esta misma línea, Maite Ruiz de Larramendi vinculó esa visibilidad con la motivación en las escuelas deportivas, advirtiendo que “la ilusión se gana con referentes visibles” y que, si las txikis no los tienen, la pierden. La pelotari insistió en que el deporte debe tener presencia mediática para garantizar la continuidad de las jugadoras, de modo que las jóvenes tengan, en definitiva, “espejos en los que mirarse”.

Educación 

Relevo generacional

Respecto al deporte base, Andrea Lusarreta alertó de que “en las calles y en los pueblos se ve cada vez menos pelota”, lo que obliga a consolidar las escuelas deportivas. Maider Beloki propuso que la disciplina se impulse “desde los centros escolares, como se hace con otras disciplinas”, aprovechando que prácticamente todos los barrios cuentan con un frontón disponible.

Por su parte, Ruiz de Larramendi recalcó el componente ético de esta formación. Para la pelotari, es fundamental “transmitir la historia de la pelota vasca porque es un deporte noble”, una educación en valores que debe cuidar a todo el alumnado por igual, “tanto a los que destacan como a los que no son tan buenos”, premiando la constancia por encima del resultado.

Proyección internacional

Proyecto estratégico

En cuanto a la expansión del deporte, el debate analizó el papel del frontball como una modalidad que, por su facilidad de infraestructura, puede facilitar la introducción de la pelota en nuevos ámbitos. Maite Ruiz de Larramendi lo apuntó como una vía para “proyectarse al futuro”, si bien tanto ella como Andrea Lusarreta coincidieron en que esta modalidad debe ser, ante todo, un vehículo para “proyectar también la pelota vasca tradicional”. Para las ponentes, la clave no es sustituir la esencia del juego, sino aprovechar cualquier plataforma para difundir la cultura del frontón en toda su integridad.

Esta visión de futuro tiene su eje central en el proyecto de Pamplona como Capital Mundial de la Pelota, una iniciativa que se perfiló como la gran oportunidad estratégica para consolidar la disciplina. Maider Beloki la definió como una “apuesta transversal y de ciudad” que debe entenderse como un punto de encuentro y colaboración entre todos los agentes implicados. El objetivo, según la concejala, es aprovechar este marco para “dar a la pelota el valor que debe tener en la sociedad actual”, situando a Iruña como el referente donde se proteja y potencie este patrimonio.

Bajo este marco estratégico, la mesa de este Foro Hiria concluyó con una reflexión compartida sobre la vigencia del frontón como un espacio de encuentro social imprescindible. Para las ponentes, la cancha trasciende lo deportivo para convertirse en una plaza pública donde se construye comunidad. En este sentido, coincidieron en que el gran reto es garantizar que el frontón siga siendo “un lugar de pertenencia donde se crucen las distintas generaciones”, protegiendo esa función social frente al aislamiento de la era digital.

La mesa reafirmó que la pelota es un patrimonio vivo que debe adaptarse para que las próximas generaciones no solo la practiquen, sino que la sientan como un elemento central de su cotidianeidad. En última instancia, señalaron que el éxito del futuro se medirá por la capacidad de mantener la cancha como “un punto de reunión para compartir nuestra cultura”, asegurando que los más jóvenes sigan escuchando y sintiendo como propio el eco de la pelota en el frontón.