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Francisco Gavilán
Ver galería >En la india, tierra de héroes, místicos, sabios, yoguis y vacas sagradas, todo se funde con el perfume del jazmín y las especias y con la espiritualidad de la meditación ayurvédica. Es casi imposible que el viajero no se impregne del sabor y el olor de un país que no trata a sus turistas como viajeros, sino como huéspedes
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En la india, tierra de héroes, místicos, sabios, yoguis y vacas sagradas, todo se funde con el perfume del jazmín y las especias y con la espiritualidad de la meditación ayurvédica. Es casi imposible que el viajero no se impregne del sabor y el olor de un país que no trata a sus turistas como viajeros, sino como huéspedes
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En la india, tierra de héroes, místicos, sabios, yoguis y vacas sagradas, todo se funde con el perfume del jazmín y las especias y con la espiritualidad de la meditación ayurvédica. Es casi imposible que el viajero no se impregne del sabor y el olor de un país que no trata a sus turistas como viajeros, sino como huéspedes
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