Un año más, y ya van diez, el arroz fue el puente entre diferentes culturas que conviven en Altsasu; un espacio de encuentro en el que personas de diferentes procedencias cocinan platos de su país que recogen historias, tradiciones, paisajes y formas de entender el mundo. Así, compartirlos crea un espacio de diálogo y convivencia donde desaparecen muchas diferencias, convertido este cereal en símbolo de intercambio cultural y respeto por la diversidad.
Arroces del Mundo cumple 10 ediciones en Altsasu
Nerea Mazkiaran
Un año más, y ya van diez, el arroz fue el puente entre diferentes culturas que conviven en Altsasu; un espacio de encuentro en el que personas de diferentes procedencias cocinan platos de su país que recogen historias, tradiciones, paisajes y formas de entender el mundo. Así, compartirlos crea un espacio de diálogo y convivencia donde desaparecen muchas diferencias, convertido este cereal en símbolo de intercambio cultural y respeto por la diversidad.
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