La Mutilvera agudiza su mal momento ante el Basconia (4-0)Iñaki Porto
Las opciones de mantenerse en Segunda RFEF de la Mutilvera siguen complicándose a cada partido que pasa. La visita al Basconia tampoco resultó el clavo ardiendo al que necesita agarrarse el equipo navarro, que necesitaría recuperar cuatro puntos en las tres jornadas restantes para alcanzar la plaza que conduce a la eliminatoria de permanencia. En Artunduaga, los de Álvaro Garrido cayeron por 4-0, una diferencia algo abultada teniendo en cuenta que los dos últimos goles de los locales llegaron en la recta final del duelo y tras quedarse con diez los de Mutilva, pero que a la postre refleja la superioridad de los vizcaínos sobre un equipo que ha sumado un solo punto de los últimos quince disputados.
Nada del contundente resultado final se presagió durante la media hora inicial del duelo. Consciente que podía ser la última oportunidad de agarrarse a la permanencia sin necesidad de apelar a un milagro, la Mutilvera salió con mucha concentración a un partido que en su primer cuarto de hora llegó incluso a dominar por momentos. No lo tradujo en claras ocasiones de gol, pero tampoco las concedió a un Basconia que, con el paso de los minutos, empezó a encontrar la manera de resquebrajar la defensa navarra.
CD BASCONIA - UD MUTILVERA, 4-0
CD Basconia: Simón; Telmo, Beñat Larrea, Danel Belategi; Javi Sola, Alboniga-Menor, Unax Urzaiz (Egoitz, 66’); Dani Pérez, Marcos Goñi (Diego Fernández, 60’), Adrián Lecuna (Iker Quintero, 82’); y Ander Peciña.
UD Mutilvera: Ángel Fraga; Hugo Terés, Lizárraga, Víctor Ciáurriz, Eloi Goñi (Tiago, 72’); Adrián Roncal, Dani Bujanda (Xabi Roldán, 58’), Aranguren (Borja Biesa, 72’), Marcos Yaniz (Urko Ardanaz, 77’); Sergio Banzo (Xabi Goñi, 58’) y Xabi Goikoetxea.
GOLES: 1-0 (30’): Unax Urzaiz. 2-0 (41’): Marcos Goñi. 3-0 (86’): Diego Fernández. 4-0 (90’): Diego Fernández.
ÁRBITRO: Daniel David Baiges Dones (comité aragonés). Tarjeta amarilla a los locales Adrián Lecuna y Marcos Goñi; y a los visitantes Aranguren, Ángel Fraga y Urko Ardanaz. Expulsó por doble amonestación al visitante Borja Biesa (76’).
CAMPO: Artunduaga.
Tras un par de avisos bien resueltos por la zaga y el portero Ángel Fraga, al paso por la media hora de juego los de Bittor Llopis asestaron el primer golpe. Una jugada bien trenzada llegó hasta Unax Urzaiz, que resolvió con un certero remate para empezar a marcar distancias. El 1-0 hizo daño a la ya frágil moral de la Mutilvera, que aun así trató de hacer de tripas corazón y se animó a subir líneas para acercarse al empate antes del descanso. Y efectivamente, hubo gol antes del intermedio, pero volvió a ser del Basconia, esta vez de un Marcos Goñi que culminó una llegada vizcaína poniendo el balón donde Fraga no podía llegar.
No le quedó otra al conjunto navarro que salir con más atrevimiento en el segundo tiempo, que afrontó de inicio con el mismo once. Los cambios llegaron a partir del minuto 58, con las entradas de Xabi Roldán y Xabi Goñi. Tuvo el equipo algo más de profundidad, pero siguió sin clarividencia arriba para lograr el gol que le permitiera sacar a los locales de la comodidad con la que veían ir pasando los minutos.
En la segunda ventana de cambios, Álvaro Garrido incorporó a Tiago y Borja Biesa, pero no pudo ser más desafortunada la entrada al campo de este último. En apenas cuatro minutos tuvo tiempo de ver dos tarjetas amarillas que dejaron a su equipo con diez. Si ya era difícil antes, la inferioridad numérica acabó de diezmar cualquier atisbo de esperanza para la Mutilvera, que agotó el capítulo de sustituciones con la entrada de Urko Ardanaz, que también fue amonestado saliendo del banquillo.
Pese a que el cuadro navarro mantuvo la compostura, no se escapó de encajar otros dos goles en la recta final, ambos obra de un Diego Fernández que había sido el primer hombre de refresco intrioducido por Bittor Llopis, al que le bastaron tres relevos para mantener la consistencia de su equipo en un partido que la Mutilvera ya no supo hacerle incómodo a partir del primer gol.
La próxima semana ante el Utebo, primer match-ball de los tres que sin excepción tendrá que salvar la Mutilvera si quiere evitar el descenso a Tercera RFEF.