Hay un tema muy divertido en la literatura que consiste en que al menos un gran escritor de cada generación se viene arriba y anuncia la muerte de la novela como género literario. Normalmente cuando ya se ha quedado sin ideas para escribirlas él. Y es algo que luego, por supuesto, nunca se produce. Como esos gurús del fin del mundo que pronostican Apocalipsis inminentes y van cambiando las fechas cuando ven que el mundo sigue ahí. Y en ésas estamos cuando el inefable Marcelo Bielsa anuncia el declive inexorable del fútbol, con los argumentos de que cada vez hay menos futbolistas y menos equipos que valga la pena ver, y porque el VAR ha hecho daño, y porque se ha vuelto un deporte cada vez más predecible. Etcétera. Nada es para siempre, y suponemos que este deporte tampoco lo será, pero que Bielsa se haya aburrido del fútbol, o que no le guste el que se juega ahora, no es motivo para enterrarlo antes de tiempo.