pamplona. El fuerte temporal lleva acechando a la Mini Transat, regata en solitario a través del Atlántico para veleros 650, desde sus comienzos. Ayer, tras dos días de navegación, tuvo que suspenderse. El regatista navarro Charli Lizancos había tenido que retirarse en el comienzo por un choque y estaba a la espera de la reparación de su barco y de una respuesta del Comité de Regatas para poder continuar.
La Mini Transat salía el pasado martes desde Douarnenez rumbo a La Coruña tras 16 días de retraso por fuertes borrascas e imposibles condiciones para la navegación. La primera etapa debía llegar hasta Lanzarote, pero debido a las pésimas condiciones meteorológicas, la organización decidió hacer una parada previa en Galicia.
Ayer por la tarde se anunciaba la suspensión de la regata y los veleros participantes debían volver cuanto antes al puerto más cercano, encontrándose en una situación muy peligrosa por la fuerte borrasca.
Charli Lizancos, que salió entre los 84 participantes, pareció tener algo más de suerte, ya que sufrió un golpe en su velero por parte de una de las participantes nada más salir de tierras francesas, por lo que tuvo que retirarse para viajar a España a reparar su velero. Además realizó una reclamación al comité para poder continuar en la próxima etapa.