Síguenos en redes sociales:

“Soy ambicioso y algún día me gustaría ganar un título con la camiseta del Xota. El club se lo merece”

Eric Martel, ‘Nakata’, atraviesa un momento sensacional. Es pieza clave en el Xota, donde lucha por la 3ª plaza de cara a los ‘play off’, y ahora disfruta de una nueva cita con España

“Soy ambicioso y algún día me gustaría ganar un título con la camiseta del Xota. El club se lo merece”Selección Española

pamplona - Eric Martel no co menzó con buen pie su andadura con el Xota. El ala catalán fichó en la temporada 2016/2017 por el club navarro y una inoportuna apendicitis aguda le obligó a pasar por el quirófano antes de iniciarse la temporada, permaneciendo unos cinco meses en el dique seco. Aquello ya está olvidado. Ahora, Nakata es uno de los pilares ofensivos de Osasuna Magna. Sus goles son clave y su extraordinaria calidad le ha llevado a recibir la llamada de la selección española. En plena recta final de la Liga regular, el jugador de 27 años se encuentra concentrado con la selección. Ya ha disputado dos amistosos ante Guatemala y ahora viajará a Finlandia para jugar los días 13 y 14 de abril. El objetivo, preparar el Mundial de Lituania del próximo año.

Desde que fue citado por primera vez, en abril de 2018, ha acudido con asiduidad a las convocatorias nacionales, sobre todo para amistosos. Imagino que con ganas de dar un paso más y poder estar presente en un gran torneo como es un Mundial.

-Sería un sueño, desde luego. Para eso trabajamos cada día. Hay que aprovechar al máximo las oportunidades que se presentan y así poder jugar en un futuro un torneo importante. Mi objetivo personal es seguir creciendo, formándome y dar el máximo de mí.

¿Cómo está viviendo la experiencia con la selección?

-Vivo cada convocatoria como si fuese la última. Nunca sabes lo que va a pasar. Intento dar lo mejor de mí y aportar todo lo que pueda.

En otras ocasiones es Rafa Usín, también Dani Saldise ha recibido la llamada y ahora es usted el que representa a Osasuna Magna en la selección. Será un orgullo...

-Es un gran orgullo representar al Xota. En el equipo trabajamos cada día para poder dar una alegría a nuestra afición, cuesta mucho al final mantenerse ahí arriba y esto para mí es un premio a la labor diaria en el club. Es un premio individual, pero el trabajo es colectivo. Si no fuese por que todos vamos a una en nuestro equipo, ninguno podríamos estar aquí.

¿Es muy diferente tener a Imanol dando órdenes a recibir las instrucciones de Fede Vidal?

-Cambia un poco, sí. Ya sabemos qué quiere Imanol de nosotros, siempre lo dice muy claro, pero aquí el modelo de juego es diferente, con compañeros con los que habitualmente no juegas. Es más complicado. Pero nos entendemos bien (se ríe).

¿Hay buen ambiente?

-Sí. Eso es primordial.

Centrándonos más en Osasuna. Faltan dos jornadas para acabar y aún tienen opciones de finalizar terceros de cara a los play off

-Si me lo dicen en la cuarta o quinta jornada, no me lo creo. Lo firmaba inmediatamente. Empezamos muy mal, intentábamos que las cosas salieran bien, pero era imposible. No sabíamos qué pasaba. Un día nos reunimos en el vestuario y nos hablamos a la cara, como siempre lo hacemos. Necesitábamos buscar una solución: remar todos hacia la misma dirección o no íbamos a ningún sitio. Al final, nos pusimos todos el mono de trabajo otra vez y, después de cuatro o cinco jornadas, la situación empezó a cambiar. Ahora podemos pelear por esa tercera plaza y no creo que exista mejor regalo. Somos como una mosca cojonera -perdón por la expresión- para los grandes, porque intentamos dar un poco de emoción y luchar con los recursos que tenemos. Pero a ilusión y a ganas no nos ganan muchos.

Una de las piezas clave de este equipo está siendo usted. ¿Cómo se encuentra? ¿Cómo se ve a sí mismo?

-Me encuentro muy bien, muy a gusto. Estoy encantado de estar aquí. En la primera temporada, con todos los problemas que tuve, me costó arrancar, pero ahora mismo he encontrado mi nivel, mi estado de forma. Además, Imanol confía en mí, sé lo que me pide e intento darlo todo. A él, a mis compañeros y al club.

Qué importante es que un jugador tenga la confianza de su técnico...

-Es vital. Si el entrenador no confía en ti, te vienes abajo inconscientemente y no lo das todo. Tenemos la confianza de Imanol y ese es uno de los pilares fundamentales del Xota.

Sin olvidar el apoyo y la entrega en pista de jugadores como Rafa Usín, Dani Saldise, Roberto Martil... Han conseguido entre todos hacer equipo, que no es fácil.

-Sí, sí. Eso está claro. Somos un equipo. Yo, como siempre digo, al final estoy más con ellos que con mi mujer. Nos vemos todos los días y no sólo somos compañeros. Somos amigos. Imanol puede cambiar cada temporada dos piezas, pero los que vienen encajan a la perfección. Juguemos más o juguemos menos.

Visto con perspectiva, ¿qué ha supuesto para usted venir a Pamplona y jugar en el Xota?

-Para mí fue un paso enorme. Salí del Barça, me fui a Marfil y luego a Peñíscola. Me llamó Imanol y vi que era una oportunidad para dar un salto más grande en el fútbol sala. Y no me equivoqué.

Está muy bien con el Xota, también con la selección... ¿Se encuentra en su mejor momento?

-Puede ser, aunque espero que vengan aún muchos momentos mejores y podamos disfrutarlos. Yo voy a seguir luchando, intentar ser mejor y que sea lo que Dios quiera.

Hay dos palabras que suele usar mucho cuando escribe algo en redes: humildad y fe. ¿Por qué?

-Hace muchos años, cuando jugaba en el Barça, quise dejar el fútbol sala. Era un chavalín, tenía 11 o 12 años. Mi entrenador, Miguel Ángel Palomar, me cogió, habló conmigo y me dijo eso: “Siempre tienes que tener humildad y fe. Aunque los que te rodean sean mejores que tú”. Se me quedó grabado. Alguna vez suelo hablar con él y lo recordamos. Es algo que siempre ha ido conmigo y siempre irá, tanto en mi carrera deportiva como en la vida.

Después de superar aquel momento de dudas, de ver la carrera que ha llevados posteriormente, el llegar a Osasuna y a la selección... ¿Qué le queda por cumplir?

-No lo sé, la verdad. Pero lucharé por cumplir lo que sea. Soy una persona ambiciosa, me gusta ponerme retos grandes e ir a por ellos. Quiero quedar lo más alto posible con el Xota y, también, ganar algún día un título con esta camiseta. El club se lo merece.