Volver la vista atrás, además de un ejercicio de nostalgia que nos gusta especialmente a los más mayores, también es una buena decisión cuando tratamos de entender el presente, comprobar cómo hemos evolucionado hasta el momento actual y, de paso, atisbar hacia dónde nos encamina el futuro. Una de las conclusiones más claras mirando la evolución del mercado en las cuatro últimas décadas es que nunca antes como ahora había estado la oferta tan diversificada. Dejando al margen las nuevas variantes de movilidad exclusivamente eléctrica, que ya son un mercado en sí mismas, las versiones propulsadas por motores de combustión son de lo más variopinto, algo con lo que los amantes de los coches no hubiéramos ni osado imaginar allá por mediados de los años ochenta.

Hoy en día resulta en realidad mucho más complicado conocer todo lo que ofrece el mercado y encontrar el modelo adecuado a nuestras necesidades, gustos y deseos, que demostrar que ese vehículo en cuestión que buscamos no existe. Esta es una tesitura que comprueba periódicamente un servidor cuando algún conocido o amigo le plantea qué coche comprarse; lo mejor es que hoy en día hay tantos automóviles y tan buenos, que resulta difícil equivocarse. Toda esta problemática se multiplica por mil cuando además el futuro nuevo propietario dispone de una saneada cuenta corriente que le permite acceder no sólo a un excelente vehículo sino al coche de sus sueños, cuando está dispuesto a afrontar la adquisición de un modelo que lo tiene todo.

Audi presenta sus nuevos RS 5 como la combinación perfecta de eficacia deportiva en carretera y eficiencia cero emisiones en ciudad

En esos casos la mirada se dirige indudablemente hacia las marcas prémium, que suelen incorporar las propuestas de mayor tamaño, equipamiento, prestaciones, estatus y prestigio. Si además somos unos sibaritas que sólo nos conformamos con lo más de lo más en rendimiento, y como ahora también nos demandan eficiencia y respeto medioambiental en las zonas de bajas emisiones y necesitamos una movilidad sin gases contaminantes en estos espacios, el veredicto nos lleva inevitablemente hacia uno de los nuevos modelos que llega a la gama del fabricante alemán Audi, el nuevo RS 5 en carrocería berlina y familiar Avant.

La firma germana lo presenta como “el primer modelo de Audi Sport con tecnología híbrida enchufable”, lo que en la práctica implica que dispone de más de 80 kilómetros de autonomía eléctrica en la que rodar sin contaminar (87 km en ciudad), que se añaden a un rendimiento de ensueño: 639 CV, 825 Nm, 285 km/h de velocidad máxima y 3,6 segundos para pasar de 0 a 100 km/h.

Semejante empuje procede de un motor de combustión de gasolina de 2,9 litros de seis cilindros en uve con doble turbocompresor y toda la tecnología imaginable que proporciona 510 CV y 600 Nm de par máximo, a los que suman los 130 kW (177 CV) y 460 Nm del propulsor eléctrico, alimentado este último por una batería de 25,9 kWh de capacidad que se carga en 2,5 horas de cero a tope en una toma de 11 kW. Este despliegue de poderío se completa con la máxima sofisticación existente hoy en día en el resto de apartados: suspensión deportiva RS con amortiguadores de doble válvula, cambio automático Tiptronic de ocho velocidades, llantas de 21 pulgadas de diámetro con neumáticos específicos y frenos de acero o carbocerámicos, tracción a las cuatro ruedas Quattro con control dinámico del par que permite una vectorización electromecánica del par en eje trasero -lo que en sí Audi cataloga como una “primicia mundial, ya que permite una distribución transversal del par en el tren posterior mediante un nuevo diferencial que puede modificar el reparto en milisegundos”-, y que se añade al “nuevo diferencial central que tiene una precarga para permanecer siempre parcialmente bloqueado, gestionando la distribución del par entre los ejes delantero y trasero”. El propósito es doble: máxima eficacia deportiva y máxima seguridad activa o, lo que es lo mismo, “prestaciones de competición adaptadas para la carretera”.

Con 639 CV, 285 km/h y 87 km de autonomía eléctrica en la urbe, el Audi RS 5 y el familiar Avant llevan la excelencia a todos los apartados imaginables

Esta demostración de rendimiento y sofisticación tecnológica permite, según apunta la casa alemana, que “el RS 5 domine cualquier situación con una agilidad y precisión impresionantes, ya sea en carreteras de montaña, recorriendo largas distancias por autopista o desplazándose por ciudad con energía eléctrica”. Su agresivo diseño deportivo ya es un anticipo de lo que espera cuando sus afortunados poseedores se pongan al volante. Su carrocería de mayor anchura (9 centímetros más que el modelo de partida), los faros Matrix Led oscurecidos y la firma de luz diurna con diseño de bandera de cuadros, los paragolpes específicos, la parrilla frontal Singleframe tridimensional con rejilla en forma de panal, las air curtains para controlar el flujo de aire en el frontal, el difusor aerodinámico trasero y los tubos del sistema de escape RS ovalados y acabados en color mate terminan por configurar una estética exterior musculosa y un tanto intimidatoria que delata el potencial de esta máquina superlativa.

Audi abre esta primavera los pedidos para las reservas de los clientes europeos, con precios de 125.750 euros para la carrocería berlina y 127.925 euros para el familiar Avant, esperando que las entregas comiencen el próximo verano. Un automóvil para quienes lo quieren todo.