La juventud, motor para construir el presente y el futuro del medio ruralUnai Beroiz
El número de habitantes de la localidad navarra de Arteta, un pueblo situado en el Valle de Ollo, no llega a los 35. De hecho, a escasos 100 metros del Museo Etnográfico del Reino de Pamplona –uno de los principales atractivos del pueblo– se encuentra una granja de vacas. Estos animales, bromeaba ayer Elur Ulibarrena, responsable del museo, “son casi la mayor parte de nuestra población y nos bajan la media de edad, que ya debe rozar los 80 años”.
"Estos jóvenes son una muestra de que hay soluciones reales y aplicables"
Jesús María Rodríguez
. Director general de Despoblación
Durante la tarde de ayer, este emblemático museo –construido en la Casa Fantikorena, un edificio del siglo XVII– acogió el segundo Martes de Re_Población, una iniciativa promovida por el departamento de Cohesión Territorial y Despoblación del Gobierno de Navarra, que pretende demostrar que en los pueblos como Arteta todavía pasan cosas. En concreto, el encuentro sirvió para conocer la vivencia de varios jóvenes y de distintas entidades rurales que han experimentado cómo es hacer unas prácticas formativas en un pueblo de pocos habitantes. Como mencionó David Campión, alcalde del Valle de Ollo, “en las zonas rurales necesitamos que nos organicen de todo”. La mayor parte de la población de este tipo de localidades emigró a las grandes ciudades en busca de oportunidades. Por eso, insistía, “hay que generar empleo, servicios y dar vida al pueblo para demostrar que aquí pueden vivir comunidades, y no solo vacas”.
"Aquí no hay tantas distracciones, así que el tiempo es más productivo"
Elur Ulibarrena
. Museo Etnográfico
Mientras, Ulibarrena apostó por proporcionar una visión algo más optimista de la situación actual. En su opinión, un pueblo es un lugar fértil para mirar al futuro de una forma distinta gracias al ritmo pausado de estos lugares. “Aquí, muchas veces, estás sola con tus pensamientos, y eso es muy beneficioso. No te vas a encontrar con tantos estímulos y tanta gente que distrae, así que el tiempo es mucho más productivo”, señaló.
Tres programas
La Comunidad foral de Navarra cuenta, ahora mismo, con tres programas que permiten a estudiantes universitarios y de formación superior realizar sus prácticas académicas en entornos rurales. Aunque en el momento de su implantación las instituciones temían que ningún alumno se interesaría por estos pueblos, la realidad es que, desde que fueron inauguradas, las tres propuestas suman cerca de 2.300 participantes. Se trata de los programas Campus Rural, del MITECO; Raíces-Sustraiak, de la UPNA; y Revitalizar el Patrimonio Rural, de la UNAV.
VUELTA AL PUEBLO
63,2%
El 63,2% de los becarios que participan en estos programas se plantea residir en un entorno rural en un futuro.
LOS PROGRAMAS
El encuentro ha servido de escaparate para tres programas de inmersión rural para cientos de jóvenes.
Campus Rural. Del MITECO. Beca con 1.000 euros a los 2.216 estudiantes.
Raíces-Sustraiak. De la UPNA. Estancias remuneradas con 1.150€ para generar impacto y empleo.
Revitalizar el Patrimonio Rural. De la UNAV. Ofrece 900€ para trabajos de patrimonio natural, cultural y social.
Andrea Sánchez “He descubierto, gracias a un pueblo, lo que de verdad significa ser arquitecta”
Un ejemplo de esta preocupación de la juventud por la despoblación es Andrea Sánchez, una joven de Estella que realizó sus prácticas de arquitectura en Ágreda, un pequeño municipio de Soria, y que ayer agradecía al programa todo lo aprendido. “He descubierto lo que de verdad significa ser arquitecta, que es trabajar para la gente y ver la ilusión de los vecinos por que alguien se preocupe por ellos”, decía. Mientras, June Delgado, graduada en Diseño y Servicios, contó los objetivos de su aplicación Sarea. “Mi proyecto acerca a todos los vecinos de la Sierra de Codés el comercio ambulante para que, aunque vivan fuera, puedan disfrutar de él”, contaba.
Adrià Puche, por su parte, es un joven que ha realizado las prácticas en el Ayuntamiento de Montagut i Oix, un pueblo de Girona muy castigado por la despoblación. “Éramos solo dos personas, el alcalde y yo, así que he podido aprender muchísimo más que en cualquier otra parte porque he asumido más funciones”, revelaba. Finalmente, María Yolotzin habló sobre cómo ha trasladado la riqueza del Museo Etnográfico del Reino de Pamplona a las aulas de los colegios. De igual manera, otros jóvenes presentaron sus proyectos innovadores en zonas rurales. Marina Jiménez presentó su colección de lámparas con esparto de Sesma, Amaia Vizcay charló sobre su labor como informática en la zona del Pirineo, Asier Ferrer reveló su desfile de mitología vasca en Gallipienzo, y Rubén Garde conversó acerca de En Cuadrilla, su exitoso programa de radio en Falces. Estos jóvenes, observó Jesús María Rodríguez, director general de Cohesión Territorial y Despoblación, “son una muestra de que existen soluciones reales y reproducibles para salvar nuestros pueblos”.