"Quiero devolver al pueblo el cariño que me ha dado"
Asier Ferrer diseña un desfile de moda inspirado en la mitología vasca para Gallipienzo
Reside en Madrid mientras termina sus estudios de Diseño de Moda y Alta Costura, pero dice que "ser de un pequeño pueblo a orillas del río Aragón" es su branding. Asier Ferrer, de 22 años, nació en Gallipienzo, una villa de la Merindad de Sangüesa que no supera los 100 habitantes, y se crió allí hasta que, con 18 años, tuvo que marcharse a Bilbao para estudiar. Durante esa etapa, "volvía todos los findes a casa" porque dice tener "mucho apego" a su pueblo.
Cuando llegó el momento de elegir un tema para su Trabajo de Fin de Grado, decidió que era hora de honrar sus raíces. Y es que de pequeño, su amatxi le contaba historias sobre la mitología vasca mientras paseaban juntos por el monte. "Buscaba la fantasía en esos relatos sobre personajes del bosque porque me he criado con cosas muy simples", cuenta. Como homenaje a esos recuerdos de la infancia en los montes de su pueblo, Asier está preparando un desfile de moda inspirado en los personajes de la mitología vasca que presentará el próximo 20 de junio.
El evento se celebrará en la zona más alta del Gallipienzo, con el atardecer de fondo y coincidiendo con el solsticio de verano, así que, como no podía ser de otra manera, "el ambiente estará cargado de misticismo". Las catorce prendas que está confeccionando vestirán a los modelos de personajes como Mari, Lamia, Eguzki, Ilargia, Basajaun, Hartza o Akerbeltz, y los trajes tradicionales de casera y de roncalesa también tendrán protagonismo en el desfile. En sus procesos artísticos anteriores, reconoce el diseñador, "el pueblo siempre me ha abrazado y me ha empujado a cumplir mis sueños". Por eso, ahora que la despoblación está castigando al municipio, Asier dice que quiere "devolverle"el cariño que este un día le dio. Al mismo tiempo, añade, "los vecinos son súper agradecidos y están intentando hacer cosas para que la gente retome sus vidas allí". Con esta oportunidad, dice Asier, "siento que le estoy diciendo a mi yo de 4 años que cosía con la máquina de mi abuela que lo hemos logrado".