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El resurgir de una vida ligada a la música y los escenarios

El cantante pamplonés Isaac Ríos vuelve a la música con Tocotoco, la banda de rock que culmina una larga carrera musical “auténtica y casual”

El resurgir de una vida ligada a la música y los escenariosOskar Montero

Hay historias que no se construyen a base de planes, sino de casualidades. La de Isaac Ríos (Pamplona, 1974), cantante y compositor, es una de ellas. Desde que tiene uso de razón, ha dedicado su vida a la música y a los escenarios, con una trayectoria que suma concursos –y victorias– nacionales, orquestas, grupos de rock, de heavy metal y de acústico, y más horas de conciertos de las que caben en una sola biografía. Tras una pausa en su carrera, Isaac vuelve a la música con Tocotoco, un nuevo grupo de rock que ofrecerá canciones propias y que, sobre todo, harán al pamplonés “disfrutar y divertirme como hacía mucho”.

En el caso de Isaac, la música no fue exactamente una vocación romántica, sino casi un legado sin escapatoria. Heredero de una familia melódica, el cantante aprendió pronto y de manera natural a familiarizarse con el ritmo y con la afinación vocal. “En casa siempre había guitarras y gente cantando. No teníamos alternativa, o aprendías a cantar rápido o te mandaban callar”, recuerda el pamplonés. Un aprendizaje musical que no pasó por conservatorios ni academias, sino que su propio hogar fue su verdadera escuela de oído, repetición y exigencia.

El primer gran salto de su trayectoria llegó en 1993, con la explosión de los karaokes y los concursos improvisados. “Me presentaron a un concurso nacional. Empezamos cantando en bares y acabamos en una final en Torremolinos”, cuenta. De 16.000 de participantes quedaron solo nueve. Isaac ganó en la zona norte imitando a Sergio Dalma y, casi sin darse cuenta, empezó a cantar de manera profesional.

Después llegaron los anuncios de radio, las orquestas y los escenarios encadenados, pero la experiencia duró menos de lo esperado. “No me gustó mucho. Estabas todo el día fuera de casa, dormíamos poco y no era lo que quería”, explica el pamplonés, que complementaba –y complementa– la música con su empleo como electricista, que ejerce desde los 16 años. De esta manera, Isaac pasó un par de años alejado de la música.

Sin embargo, uno nunca puede alejarse demasiado tiempo de aquello que le apasiona y pronto volvió a cruzarse en su camino. “Como toda mi carrera, fue de forma casual. Un grupo no tenía cantante y empecé a ir y ensayar los fines de semana. Ahí descubrí el rock and roll, lo que más disfruto”, expresa. A partir de ahí, a finales de los noventa e inicios del nuevo siglo, su nombre empezó a aparecer en distintos proyectos y bandas de heavy, como Rever, que grabaron discos y llegaron a vender “un montón” de copias. Grupos que se disolvieron cuando aparecieron nuevas oportunidades que surgían –una vez más– sin que él las buscara.

Durante más de una década, Isaac formó parte de orquestas como Marengo o Nueva Etapa, recorriendo fiestas, bodas y escenarios de todo tipo. “La gente piensa que es bonito, pero es un trabajo muy duro, más que la obra”, afirma. “Muchos kilómetros, duermes muy pocas horas y estás mucho tiempo encima del escenario”, subraya.

Con el paso del tiempo, Isaac fue priorizando los proyectos propios, las bandas hechas por gusto y no por necesidad económica. Así, a finales de 2018 nació Sin Lastre, una formación acústica montada con amigos y familiares. “Nos juntábamos, tocábamos y estábamos a gusto”. Sin embargo, cuando el grupo pasó a formato eléctrico y parecía consolidarse, en primavera del año pasado llegó el golpe más duro de su carrera. En apenas tres meses, un cáncer causó la muerte de su tío Manu, compañero de escenario y de vida. “Ahí estuve a punto de dejarlo. Fue un palo muy gordo”, lamenta.

De ese duelo surgió Tocotoco, el grupo actual que forma junto a sus grandes amigos Juanma Alonso y Sergio Barbarin. El nombre de la banda, explica, viene de referencias a su tío. “De forma cariñosa comenzamos a llamarle Tocotoco”, aclara. Así, el nuevo grupo vuelve a componer, a ensayar sin urgencias y a preparar conciertos con calma. “Tenemos el primer bolo en junio y alguno más caerá”, asegura.

Alonso, Ríos y Barbarin.

Las expectativas, insiste, son claras y modestas. “Ahora lo importante es divertirnos. Estamos en una edad en la que ya no estamos para otra cosa. Estamos entre amigos, en familia, y eso nos hace disfrutar mucho más”, resume, señalando que hoy valora más el entorno que cualquier posible proyección. Isaac no sabe, todavía, si será su último proyecto, pero sí sabe que sus nuevas letras y melodías rockeras lo llenarán de ilusión y mucho disfrute.