El juzgado que investiga las protestas contra mesas informativas de Vox instaladas en distintas localidades navarras ha citado a declarar a 16 personas el próximo lunes y ha ordenado además la identificación de otras siete que aparecen en imágenes de aquellas concentraciones. La decisión amplía de forma notable el número de personas investigadas por unos hechos ocurridos a comienzos del año pasado en el barrio pamplonés de la Rochapea, Berriozar y Noáin.
Según ha adelantado este lunes Naiz, la medida responde a una petición de la propia formación ultraderechista, personada en la causa, y supone reabrir el procedimiento desde sus primeras fases después de que la Sección Primera de lo Penal haya estimado que al partido no se le ofreció inicialmente la posibilidad de ejercer acciones como presunta víctima.
El procedimiento judicial se había iniciado inicialmente con diligencias por un presunto delito de odio, aunque posteriormente las acusaciones se habían reducido a desórdenes públicos, atentado y amenazas contra dos personas. El número de investigados pasa ahora a 25.
De acuerdo con la información publicada por el citado medio, la jueza instructora ha llamado a declarar a 16 personas a las que la policía ya había tomado los datos durante aquellas protestas. Además, ha ordenado identificar a otros siete vecinos que aparecen en grabaciones de los hechos pero que en su momento no fueron identificados por los agentes.
Protestas contra la presencia de la ultraderecha
Los hechos que están siendo investigados se produjeron entre febrero y marzo del año pasado, cuando Vox instaló mesas informativas en la vía pública en la Rochapea, en Berriozar y en Noáin. La presencia del partido de ultraderecha generó la respuesta de numerosos vecinos y colectivos que se concentraron para mostrar su rechazo.
Uno de los momentos de mayor tensión se registró en Berriozar, donde la intervención de la Policía Foral para dispersar a los manifestantes incluyó cargas policiales y el uso de balas de foam, lo que dejó varias personas heridas. Al menos tres tuvieron que ser atendidas en un centro hospitalario. La actuación policial generó una fuerte polémica en la localidad. El alcalde de Berriozar, Iker Mariezkurrena, llegó a exigir explicaciones a la entonces consejera de Interior del Gobierno de Navarra, Amparo López, por lo que calificó como una intervención “desproporcionada”. Desde el Ayuntamiento se señaló además que el acto de Vox no contaba con autorización municipal.