La reforma de la Ley de Empleo Público para blindar el euskera en las OPE de acceso a la administración pública llegará a finales de este mes al pleno del Parlamento Vasco donde se jugará la última y decisiva partida. La proposición del PNV ha superado el trámite de la comisión de Instituciones, Gobernanza Pública y Seguridad tras la abstención de EH Bildu y queda pendiente su aprobación a la votación definitiva del próximo día 25 en la Cámara vasca con la incógnita de si los de Arnaldo Otegi se suman a la iniciativa y facilitan su aprobación con un total de 54 votos a favor (27 del PNV y otros tantos de Bildu), toda vez que el resto de los partidos del arco parlamentario (PSE, PP, Sumar y Vox suman 21 votos) son contrarios a la reforma.

El movimiento de Bildu permite ganar tiempo a la negociación que ambas formaciones mantienen de manera discreta durante las últimas semanas para alcanzar un acuerdo. Tras decaer la propuesta de la coalición abertzale, que apostaba por generalizar la exigencia del euskera a todos los puestos, aunque con un índice de progresividad para establecer excepciones, la discusión se centra en el plan del PNV que plantea eliminar el índice general de obligado cumplimiento que ahora marca el número de plazas perfiladas en cada administración según su realidad sociolingüística, de forma que sea cada institución la que fije esa cuota, así como generalizar la preceptividad diferida en las OPE.

Seguridad jurídica

Desde EH Bildu, Josu Aztiria ha incidido en que las dos vías planteadas para dotar de seguridad jurídica al euskera en las ofertas públicas de empleo tienen "puntos de encuentro" y ha reiterado el mensaje de los últimos días por los interlocutores de la coalición de que "la falta de acuerdo no es una opción”. En ese sentido, ha agregado que “hasta el último momento vamos a hacer esfuerzos sin cejar en el intento. Mantenemos la puerta abierta a la negociación y al diálogo". Aztiria ha precisado que la abstención de hoy no presupone la misma postura en el pleno de dentro de dos semanas.

Por su parte, Markel Olano (PNV) ha reclamado que "todos los estamentos respeten la voluntad popular que salga de aquí". Asimismo, se ha dirigido al PSE-EE para trasladarle que, aunque tengan una "discrepancia" en este tema ambos partidos deben "mantener el suelo común" que comenzó con la ley de normalización del euskera.

Superado el penúltimo escollo en el trámite parlamentario, el pleno del Parlamento Vasco debatirá la propuesta del PNV, que cuenta con el rechazo de su socio de gobierno el PSE-EE, y que por tanto no tiene asegurada su aprobación salvo que alcance un acuerdo con EH Bildu y la coalición se abstenga o la apoye.

El texto del PNV incorpora sus tres enmiendas, en las que plantea que las administraciones públicas puedan establecer plazas con perfil lingüístico cuya exigencia se difiera en el tiempo. Así, con esa fórmula en todas las OPE habrá obligatoriamente un número de plazas con preceptividad diferida.

De este modo, las personas podrán acceder a esos puestos sin acreditar inicialmente el perfil lingüístico, disponiendo posteriormente de un plazo para alcanzarlo, con el compromiso de la propia administración de facilitar la formación necesaria.

Además, el texto recoge que cada administración deberá contar con su propio índice de obligado cumplimiento, que determinará con el máximo rigor qué plazas tienen fecha de preceptividad y cuáles no, justificándolo mediante criterios de proporcionalidad que tengan en cuenta la función del puesto, los criterios lingüísticos de uso y la realidad sociolingüística del entorno.

Perfil lingüístico preceptivo

EH Bildu proponía en su proposición de ley y en las enmiendas que se reserva para el pleno que todos los puestos de trabajo públicos que salgan a convocatoria tengan perfil lingüístico preceptivo y un método para calcular en cuántas plazas se puede aplazar la exigencia, "teniendo en cuenta las características y necesidades comunicativas de cada puesto de trabajo y las destrezas lingüísticas exigibles para su cobertura".

En todo caso, la coalición plantea que el Gobierno Vasco sea el que determine reglamentariamente las circunstancias en las que, "excepcionalmente y por razones notorias", el titular de un puesto de trabajo podrá ser eximido del cumplimiento del perfil lingüístico o la fecha de acreditación, que podrá ser diferida.

El PNV no contará con el respaldo de sus socios socialistas en el Gobierno Vasco. En un principio los jeltzales buscaron el acompañamiento del PSE, pero los de Eneko Andueza dieron un portazo a la propuesta jeltzale alegando que no da seguridad jurídica a las OPE. Alegaron, además, que va en contra de los derechos laborales de los trabajadores públicos. Desde este partido, Pau Blasi ha reiterado el rechazo de su grupo a ambas propuestas, al considerar que "van a traer más inseguridad y más traerá más dificultades". En todo caso, ha asegurado que su partido seguirá trabajando en defensa de "una política lingüística sensata flexible y que atienda a la realidad del país que es muy plural muy diverso y necesita políticas que atiendan a esa pluralidad".

Oferta pública de empleo

En este sentido, el presidente del PNV en Bizkaia, Iñigo Ansola, ha subrayado que es necesario preservar “el mayor tesoro” que tenemos en Euskadi, el euskera, porque, "por desgracia, los últimos años estamos viendo que siempre que hay una oferta pública de empleo se judicializa por el tema de los perfiles lingüísticos". Según ha indicado en declaraciones a Onda Vasca, el PNV, "unilateralmente", el año pasado "optó por proponer un cambio en la Ley de Empleo Público para garantizar que siempre que hubiera una OPE no estuviéramos sufriendo judicialmente varapalos y se enquistaran esas OPE".

El parlamentario del PP Santiago López ha afirmado que la aprobación de este dictamen supone "un atropello a los derechos de los ciudadanos", y ha manifestado que "la administración vasca no necesita más euskera".

El parlamentario de Sumar, Jon Hernández, ha reiterado su rechazo a las modificaciones legislativas registradas por el PNV y EH Bildu, y ha lamentado que ni siquiera se hayan negociado las enmiendas presentadas por su grupo.