Eso que no da la felicidad mueve el mundo. El dinero es, también, la base de la política. Hoy explicará la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, la propuesta de nuevo sistema de financiación autonómica que le contó Pedro Sánchez a Oriol Junqueras y este salió aplaudiendo porque calcula que Catalunya dispondrá de 4.700 millones más. Una lluvia de dinero también para el resto de autonomías, pero que no apunta a consenso.
Desde luego, no con el PP, que en los cuatro años que Rajoy tuvo mayoría absoluta no movió un dedo para renovar el sistema, aunque estaba caducado. Tampoco del irascible García-Page, que entiende el socialismo como reparto igualitario de lo que generen los demás. Y ni siquiera de Junts, donde los que no movieron un dedo por el Concierto y el Convenio quieren ahora recaudar ‘a la vasca’. El fondo es confesional: nada que refleje las realidades nacionales de quienes las sienten propias para no irritar a quienes no y tampoco quieren más responsabilidad fiscal.
La gota que colma
El ‘posmadurismo’ traga saliva
Gestos para salvar el pellejo. Jorge, el hermano de Delcy Rodríguez -presidenta del gobierno ella y de la Asamblea Nacional, él, pero no por nepotismo sino porque así lo ha querido la casualidad- anunciaba ayer que el régimen posmadurista ha decidido, sin presión de ningún tipo, poner en libertad a un número importante de presos que Maduro había encerrado y tirado la llave. En su intervención, Rodríguez aludió a un gesto unilateral en favor de la paz, que es como los adalides de la represión llaman a su desesperado intento de salvar el pellejo entre visita y visita al excusado cada vez que suena un rotor.
Confesional es también el pacto de la Conferencia Episcopal para resarcir a las víctimas de abusos en la Iglesia que no puedan reclamar a través de la Justicia. La fe en el acuerdo no reposa en los dos años que estará en vigor, sino en la vocación de cumplirlo. Que no es solo cosa de dinero, pero también.
Aporto una mirada pragmática al envío de tropas españolas a Ucrania y a Gaza -cuando se pueda-. El Estado ya copaga los despliegues de la UE, OTAN y ONU. Si es para pagar a los tuyos, recuperas una parte. La paz es la pela.
En Iruñea y Gasteiz salieron los tractores contra el pacto agrario con Mercosur. Difícil equilibrio entre soberanía alimentaria y sustento. Nafarroa importa por 900 millones y exporta por 1.400; con mayor competencia, el sector sufrirá. Los demás herrialdes compran fuera la mayoría de lo que comen. Eso sí, exportamos bien de vino. Lo que producimos no da para comer todos pero, si no se cuida, no dará para comer nadie. Ni beber.