Silbidos
El éxito, el fracaso y el entusiasmo
Esto de hoy va de árbitros, si no eres de esos que siempre hablan mal de ellos, de nosotros, te invito a seguir leyendo. Se nos acaba la temporada, van quedando atrás muchos partidos, momentos buenos y malos, horas de entrenamiento bajo la lluvia, el sol, el frio, muchos ratos de clases, el estudio solitario, los viajes.
Pronto llegará el momento esperado y temido, se publicarán las listas de las tres opciones: Cabe el deseado y difícil ascenso de categoría que justificará los esfuerzos y las ausencias, puede llegar también un descenso como un golpe helado difícil de asumir, o lo más común como aquello de las pipas, “que rica la Pilarica, repita”, otro año más en la misma categoría.
Evidentemente los ascendidos, enhorabuena, disfrutarán el momento y se les hará largo el verano de descanso, cogerían ya el silbato, mañana mismo. Los demás necesariamente se replantean su futuro. Ante cualquier indecisión la pregunta que les hago es siempre la misma: ¿Te sigue gustando? ¿Tienes ilusión? Sin ninguna duda de ahí surge el consejo: Si tienes ilusión sigue, todos los años pasará el tren por tu puerta y si estás bien preparado es posible que pare para que te subas. Si has perdido el entusiasmo déjalo con elegancia, sin una queja, nosotros somos, debemos ser así, encontrarás muchos buenos ejemplos en esto de saber hacer mutis debidamente.
Para cualquier asunto de la vida aparece una frase ad hoc, generalmente se le atribuye a Groucho Marx o a Winston Churchill, traeré aquí una de este último: “El éxito es la capacidad de ir de fracaso en fracaso sin perder el entusiasmo”.
Tú, joven árbitro, árbitra, te enfrentarás a ese momento sin recompensa, sentirás que te has esforzado para nada. No es así, tus esfuerzos te han ido aportando formación y madurez. Es posible que otros compañeros se hayan esforzado más, hayan tenido más suerte o más cualidades innatas, hasta es posible que los que te hemos valorado por esos campos de Dios no hayamos estado muy finos. Ya importa poco, es hora de digerirlo y medir tu entusiasmo. Pasarán los días, volverás a entrenar y esperarás con toda la ilusión del mundo el primer partido de la temporada. Eso siempre es igual, no importa si estás en una categoría profesional o en el fútbol infantil.
Pues ya ves, querido lector, ha ido de árbitros. Si has leído hasta aquí puede que nos conozcas algo más y sepas de nuestras alegrías y nuestras decepciones. Como todos, ni más ni menos, somos como todos.
Formación del Comité Navarro de Árbitros de Fútbol.