Reflexión

04.03.2020 | 02:10

En estos tiempos en que vivimos muy centrados en lo propio, se está perdiendo la perspectiva de lo común, y sobre todo luchar por el bien común. Cuando uno nada en la necesidad, busca soluciones a lo inmediato: sobrevivir. Pero si para tu vida logras estabilidad, obras mal olvidando lo sufrido. Y sobre todo, por conciencia, peleas para que otros no lo pasen mal.Personalmente, pasé una época horrible, donde amigos y familia aportaron lo suyo para apoyarme. Desde el respeto y la discreción. Ahora mi vida discurre con cierta estabilidad, pero con cada noticia que informa de algunas situaciones no puedo ni quiero, pasar del asunto. Por ello esta carta. No voy a hablar mal de ninguna empresa, pero sí exponer hechos que entiendo hacen sufrir a personas.La banca actual es necesaria en nuestra vida; hay que mantener cosas indispensables domiciliadas para acceder al servicio: agua, tasa basuras, impuestos municipales, electricidad, etcétera. No son pagos de lujos, solamente servicios indispensables para vivir. Tener una cuenta en un banco es una necesidad, sin ninguna duda, y ahora el meollo de la cuestión:A una persona jubilada le llega una carta y le informan que la entidad X cobrará 38 € trimestrales por mantenimiento de cuenta si no mantiene un saldo medio de 4.000 € con la escasa cuantía que cobran muchos que ya terminaron su edad laboral. Antes ya aprobaron cobrar 50 € por reclamación de deuda –tener la cuenta en rojo– aunque fuese por 1 €. Y unos altos intereses por el total acumulado de la deuda.¿Quiénes vienen sufriendo esas durísimas condiciones de la banca? Sin ninguna duda, los más desfavorecidos.Veremos salir a los desfavorecidos a la calle, sin tractores, para pelear por algo injusto. Como está haciendo la agricultura y ganadería de este país, harta del ninguneo.