la carta del día

Una sentida loa a la solidaridad en la Txantrea

06.05.2020 | 00:12

apesar de que estamos viviendo semanas bastante duras, situaciones que nunca antes hubiésemos imaginado, con limitaciones de nuestra movilidad, despidos, trabajos más precarios aún si cabe, enfermedad e incluso, en ocasiones, la dolorosa pérdida de algunos de nuestros seres más queridos, queríamos resaltar unos cuantos aspectos de nuestra realidad que nos llenan de esperanza y confianza en la fuerza de lo colectivo frente a los intereses individuales de unos pocos.

Nos gustaría resaltar el despliegue de solidaridad y apoyo mutuo que se está desarrollando en nuestro barrio, así como en otros barrios, y que apoyamos y seguiremos apoyando con nuestra modesta contribución.

Proviene de tantas gentes, entidades y grupos distintos que realmente constituye un ejemplo de trabajo colaborativo y de interconexión entre diferentes.

Esa solidaridad que proviene, por ejemplo, a nivel comunitario, de la red vecinal Auzo Zaintza Tx que – en coordinación con la Unidad de Barrio y el centro de salud– se han organizado para poder ayudar ante las diferentes necesidades que se han ido presentando, como realizar gestiones para personas mayores, personas dependientes o enfermos en cuarentena; ayudar en el reparto del Banco de Alimentos que realiza Cáritas; acompañar telefónicamente a personas que viven solas y lo han requerido€

Y siguiendo con las iniciativas vecinales, queremos hacernos eco, entre otras, de las desarrolladas con la confección de mascarillas y batas; las demandas de organizaciones y gentes que promueven, apoyan y reivindican un comercio de cercanía, hoy más necesario que nunca; la de quienes seguimos manifestando nuestra preocupación por la proliferación de la lacra de las apuestas a través de internet y por la inminente apertura de un salón de juegos en el barrio; las iniciativas a favor de un consumo responsable; las iniciativas relacionadas con la vida en común, la preocupación por el vecindario, la ayuda mutua.

En relación con el tema de las necesidades sociales, y su necesaria atención por parte de las instituciones, queríamos destacar la decisión acertada y justa por parte del Ayuntamiento de haber habilitado un ala en el Centro Comunitario de Salesianas, para 11 familias monoparentales (11 personas adultas y 22 niñas y niños) que lo precisaban urgentemente. A este propósito, comentar el derecho a la vivienda que tal y como viene siendo denunciado por la PAH, es carne de cañón de fondos buitre y de especuladores, mientras que, de manera incomprensible, el Ayuntamiento tiene más de 100 viviendas vacías a la vez que cientos de familias, algunas de nuestro barrio, viven hacinadas en una sola habitación ¿a qué espera para ponerlas a punto?

También queremos resaltar la gran labor de nuestros profesionales, de todas las personas que trabajan en el centro de salud que están en primera línea para poder amortiguar los efectos sobre nuestra salud de esta pandemia. De quienes trabajan en la Unidad de Barrio que están dando lo mejor de sí mismas para cuidarnos y acompañarnos, sobre todo a quienes más lo necesitan. De quienes desde las farmacias, supermercados, comercios€ nos atienden sin descanso. De quienes se ocupan de la educación formal como es el profesorado pero también de los equipos de infancia y juventud del barrio como SiñarZubi que están teniendo que realizar su labor con esfuerzos añadidos ante circunstancias tan imprevistas. De quienes limpian nuestras calles o están de reparto o subidos en un taxi pensando en lo mejor para la sociedad. Todos estos equipos de trabajadores se merecen nuestro reconocimiento y gratitud. Una vez más se ha demostrado que pese a la precarización de multitud de servicios, las trabajadoras son las imprescindibles.

Porque desde que se inició la pandemia, estas realidades que estamos viendo en el día a día nos hacen confiar en el futuro. Realidades y valores de justicia social, respeto al medio ambiente, igualdad entre mujeres y hombres, de cercanía y de solidaridad que deberían constituir el armazón de la sociedad que queremos, donde los cuidados estén en el centro.

Los autores son miembros de la Asociación Vecinal Arga Txantrea