En la reciente campaña fomentada por la MCP, la cual se centra especialmente en el público joven, se ofrece un servicio de transporte eficiente, de calidad y seguro. Sin embargo, cuando llega el momento de comprobarlo, todo lo escuchado y leído es papel mojado.

La noche del 13 de enero estaba esperando la N2 (plaza Merindades-Barañáin) en la marquesina de la avenida de Sancho el Fuerte, con la expectativa de que en 7 minutos, según la aplicación, llegaría el autobús, sin embargo, la sorpresa fue mayor cuando no llegó ninguno. Con tal asombro, volví a revisar la aplicación y había desaparecido el tiempo de espera en esa parada. Por ello, decidí iniciar la marcha a pie y tras aproximadamente 20 minutos vi pasar el autobús delante mía. Teniendo constancia de experiencias similares con el TUC y desde mi punto de vista, el compromiso por un servicio eficiente y de calidad, no existe realmente.

Sería de agradecer una mayor responsabilidad y calidad de servicio. Ya que estas malas experiencias causan una desconfianza sobre un servicio esencial como este.