La IA se ha convertido en una gran ventaja para millones de estudiantes, pero ¿es una ventaja o un retroceso a nivel de aprendizaje? Está claro que se ha asentado con fuerza en los jóvenes en el ámbito escolar. Según un reciente estudio, hasta un 82% de los estudiantes españoles de entre 14 y 17 años han utilizado la Inteligencia Artificial para hacer tareas y trabajos escolares. En 2023, esa cifra era mucho menor, tan solo un 37,1% de los adolescentes habían usado IA generativa. Un año después, los datos obtenidos se duplicaron hasta llegar al 77,1%. Este crecimiento exponencial muestra cómo las herramientas inteligentes han evolucionado y se proclaman “máquinas esenciales” para los jóvenes estudiantes.
¿Realmente queremos que esta generación dependa de máquinas? Cada vez más estudiantes recurren a la IA para entregar trabajos y proyectos escolares, lo que ocasiona que profesores declaren que muchas de esas entregas han sido generadas completamente por la IA, sin siquiera entenderlos. Otros docentes señalan que muchos jóvenes dependen de estas nuevas herramientas inteligentes para hacer tareas y ejercicios, sin reflexionarlos ni entenderlos.
Es lógico plantear que sustituir el pensamiento propio por el de una máquina daña las capacidades críticas, creativas y analíticas en los jóvenes. Por tanto, las instituciones estudiantiles deben enseñar a los adolescentes a usarla como apoyo y no como suplente del esfuerzo académico y personal. Además, enseñarles a manejar este arma de forma ética, consciente y crítica.