Escribo esto para responder a Eneko Esparza Ezkurra por la carta que publicó el pasado día 27 de abril.

Soy el padre de uno de los jugadores de Berriozar. Nada ni nadie puede justificar los insultos y faltas de respeto. Pero de ahí a decirme si sé qué hace mi hijo y qué educación le estoy dando, por eso no paso.

Desconozco si fuiste tú, pero en tu carta no mencionas que uno de los padres del San Ignacio, en Berriozar y durante el partido del pasado 19 de marzo (día del padre, por cierto) se comportó con actitud racista y xenófoba gritando a nuestros jugadores 'gitanos y barriobajeros'. Lo pudo escuchar la gran mayoría de la gente que allí estaba.

En el último minuto del partido, a mi hijo le expulsaron con roja directa por una pelea con otro jugador visitante, merecidamente. El resultado fue 8 partidos de sanción, en mi opinión muchos, pero espero que sea una lección de futuro para él y así lo hemos hablado.

De lo que no hablas tampoco en tu carta, Eneko, es que ese mismo padre que insultaba, al terminar el partido, salió como loco cruzando el campo a por mi hijo gritando, “¡tú, rubio ven aquí!”. Y que otros dos padres fueron a increpar al árbitro.

Y como bien dices, la educación empieza en casa y por eso creo que hay hijos que deberían educar más y mejor a sus padres.

Y yo no espero que el comité actúe ante esta situación, en mi opinión de mal perder. Solo quiero que esa actuación lamentable de unos padres de familia les avergüence y no vuelvan a hacerlo.