Tengo que decirlo, me encanta subir a nuestra parte vieja. Viví en la calle del Carmen, en casa de mis abuelos paternos, y fui bautizado en la catedral. Acompañaba a mi abuela a su casa en invierno con parada en la dulce Venecia.
Ahora, si vas por la mañana ves camiones de reparto, basura, y a veces ruido de máquinas. Veo también que las calles el fin de semana se convierten en un jolgorio en la calle con risas, gritos, lloros, broncas...
Para colmo, el pasado domingo tuvo lugar un accidente con una persona fallecida y heridos. ¿Quién controla la flota municipal o los camiones que entran en lo viejo?
Llega San Fermín y ojalá no tengamos sustos. Rezos a San Fermín para que no pase nada.