éxito total del pan y circo de Los Arcos. Habían previsto 15.000 personas para los fastos de la inauguración y llegaron 20.000. Que era gratis y estamos en crisis. ¿Por cuánto nos salió la broma del día? No se sabe. Ya le quitaremos la pasta a alguna institución cultural o a alguna asociación que trabaje con enfermos terminales. Total, si ya hemos enterrado 50 millones, qué pueden importar uno o dos más. El Gobierno de Navarra ha bajado el sueldo a sus trabajadores y esquilmado las partidas de Cultura y Bienestar Social para ponerles, con dinero público, un coffee shop de tamaño natural a los colgados de la velocidad. "Aquí a 50, en Los Arcos a 300". La propaganda oficial sobre el nuevo circuito invita a la transgresión. Los Arcos, el lugar donde las limitaciones no existen. Los Arcos, el sitio donde lo prohibido está permitido. Todavía no dicen "aquí como máximo 0,25 mg/l. En Los Arcos 5 mg/l ", pero quizás eso también acabe llegando. A eso Miguel Sanz le llama "diversión", que rima con inversión, pero no con rentabilidad. A ese respecto ya han puesto los pies en el suelo. El circuito "no se ha hecho para hacer rentable la inversión", dijo nuestro presidente el sábado en Los Arcos. O sea que nos vamos a arruinar pero entre medio alguno se lo va a pasar bomba quemando gasofa a tutiplén en este Reyno de la Sostenibilidad. Hay apuestas sobre qué será lo próximo. Existen muchas otras actividades vedadas por nuestras leyes o nuestra cultura cuya posibilidad de transgresión sería entusiásticamente acogida por otros ciudadanos, tan navarros o más que los que orgasmeaban el pasado sábado en Los Arcos. Sería de desear que este generoso Gobierno 1oral, tan pendiente de divertirnos, les ponga las infraestructuras adecuadas para ello, que seguro que también generan economía. Mientras tanto, zapatilla, que aquí se puede. Luego ya daremos clases de educación vial en las escuelas.