Es de suponer que en las filas de Navarra Suma no habrá hecho gracia que Vox Navarra ya haya anunciado que se presenta a las elecciones, tanto a las forales como en algunos ayuntamientos, incluyendo Pamplona, Tudela o Estella.
Al margen de la consideración personal de que creo que pactarán con ellos si sacan parlamentarios o concejales para sacar parlamentario es necesario un mínimo del 3% de los votos, para sacar concejales esa cifra se eleva al 5%, hay, no obstante, otro riesgo para la derecha y extrema derecha: que no lleguen al 3% o al 5% y que, por tanto, unos cuantos miles de votos no sirvan para nada a efectos de representatividad, un riesgo que ya se corre en el otro lado del espectro, con varias siglas de similar corte presentándose por separado.
La pregunta es: ¿qué o cuánto de todo esto que se está moviendo en las encuestas a nivel nacional tenemos en Navarra? Hasta ahora, la extrema derecha estaba y está tranquilamente representada en UPN y en PPN, engordando sus resultados elección tras elección.
Ahora, tras 40 años de comicios, una sigla clarísimamente escorada a la derecha se presenta a ver qué pesca y, al menos de partida, lo hace en detrimento de los partidos que tradicionalmente eran el contenedor donde depositaba su voto este espectro social perfectamente visible, por otra parte, en nuestra sociedad, una sociedad que aún posee mucho de lo que era: conservadora, puritana, beata, liberal, clasista y racista.
¿Son 1.000, son 3.000, son 10.000, son 15.000? No va a ser lo mismo el voto para las generales, donde Vox posiblemente obtenga menos, que para las forales, donde posiblemente obtenga más, puesto que este domingo el voto útil de la derecha y extrema derecha será Navarra Suma, pero lo que es obvio es que su presencia va a suponer un mordisco a las cifras, como en su día lo supuso la llegada de Ciudadanos. Muy interesante de ver.