A la contra

Buena noticia

22.10.2020 | 00:44
Purroy y Ganuza, durante su etapa en la directiva de Osasuna.

Una de las escasísimas cosas buenas que tiene la mierda esta es que, aunque haya días que es imposible tapar las bufonadas políticas y el bajo nivel, muchos de esos días la habitual zarandaja es eclipsada los problemas reales a los que nos enfrentamos los ciudadanos. La vida ha asomado con mucha más fuerza a la realidad mediática, pese a que haya momentos en que el juego político que se transmite desde los medios sea invasivo. Una de las cosas malas –de las muchísimas– es que también minimiza u oculta otras realidades, tanto las esperanzadoras como las importantes, que en ocasiones pueden ser la misma cosa. Lo que pasó el otro día en los juzgados de Pamplona es esperanzador e importante. Dos ex directivos de Osasuna se negaron a aceptar un delito fiscal que hubiese supuesto cerrar un acuerdo que impedía un juicio y se suspendió hasta marzo la vista en la que, esperemos, se puede conocer por qué, quién, cómo y cuánto Hacienda hizo –o no, se sabrá– la vista gorda ante los reiterados impagos del club rojillo a las arcas forales a lo largo de numerosos años. Los ex directivos Ganuza y Purroy fueron quienes se negaron a ese acuerdo que casi hubiese dado por finiquitado el asunto y gracias a eso la sociedad navarra puede que tenga acceso a conocer si efectivamente hubo o no tejemanejes y dejación de funciones. Dice Ganuza que "en este juicio faltan al menos dos expresidentes del Gobierno de Navarra –Sanz y Barcina– y tres exconsejeros –Iribarren y Miranda seguro, no sé si el tercero sería Aracama o Goicoechea– que durante sus mandatos esto se permitió y toleró". Y es esperanzador e importante porque hasta el rojillo más acérrimo –o precisamente el que más él– debe abogar por un club que es tratado como merece por lo que supone y genera pero no por debajo de la ley, ni ahora ni antes. Y porque los contribuyentes a los que nos miran hasta los empastes lo merecemos.