A la contra

Inquietud

07.01.2021 | 00:55
Paseos por el Casco Viejo de Pamplona durante estas Navidades.

Estamos ya a 7, hemos salvado al parecer la Navidad, los casos aumentan a un ritmo de un 40% más por semana, la cepa británica es un 50 o 60% más contagiosa y acabará llegando aquí si no es que ha llegado ya, eso se traduce en que subirá el número de contagios con más facilidad y que las medidas adoptadas hasta ahora serán menos efectivas ante esta nueva cepa. ¿Estamos ante un nuevo tipo de pandemia o solo soy un alarmista sin datos? No lo sé, no soy experto. Pero veo la curva británica y no es una curva normal. Es una pared. Y acojona. Mucho. Porque en apenas 15 días el subidón de casos es monumental y aunque la letalidad de la cepa sea similar si tú metes el doble o triple de casos cada semana y el número de personas que entran en hospitales se dobla o se triplica el problema que tienes es inmenso. Estamos a 7 de enero, tuvimos un mes en Navarra de unos 85-90 casos diarios, pero ahora estamos ya en una media de 150 cada día y con restricciones pero con casi todo abierto. No soy quien para largarme aquí el moco de qué hay que hacer o no, básicamente porque por ahora me seguirán pagando por escribir y me resulta muy mezquino pedir que se jodan negocios ajenos, pero los datos son datos y los datos crecen de manera exponencial y asustan, asustan porque la vacuna va a proteger a una parte mínima de la población de aquí a abril, y aunque es una gran cosa que esos mayores vayan a estar más protegidos, no deja de ser obvio que la inmensa parte de la población no va a estar libre de caer en esto si continuamos en un estado de las cosas similar al actual. Dicen que el mejor epidemiólogo es el que se adelanta tanto que luego se le achaque que no pasó nada de lo que vaticinó. No sé, soy el primero que quiero mi vida anterior y que nadie salga perjudicado en nada, pero asusta ver la escalada. Y lo que supone a todos los niveles y puede suponer. Ojalá acierte quien decida.