CORONAVIRUS
280 nuevos casos de Covid-19 detectados el domingo en Navarra

Dudas razonables

Se alquila perro

17.03.2020 | 02:06

Tenemos una perra pequeña que es la que mejor vive en casa, la que más mimos recibe y la que más horas duerme –y con una tranquilidad envidiable, a menudo patas arriba; se ve que los chuchos no tienen remordimientos de conciencia ni deudas impagadas–, y acabamos de caer en la cuenta de que su rendimiento económico, su balance de ingresos y gastos, es lamentable. Lo que no da ganancias, pérdida segura.

Por tanto, a la vista de que Pedro Sánchez y sus adláteres ya solo nos dejan pasearnos si vamos de acompañante de un perro, es la ocasión de ponerla en alquiler. A módicos precios. Para personas que desde el sábado padecen el terrible Síndrome del León Enjaulado y necesitan un salvoconducto. La correa extensible y las bolsas para las cacas van incluidas en la oferta.

Y si acaba dando veinte paseos diarios –sin exagerar, eh, que con ese tamaño no la veo haciéndose una etapa del Camino de Santiago–, eso que gana nuestra economía familiar y eso que gana ella, que nunca –salvo que llueva– tiene la menor gana de volver a casa, que está muy bien por ahí –oliéndolo todo y saludando a todos sus congéneres del barrio–, y lo suele demostrar plantándose firme y obligando a estirar de ella (lo divertido es que va por la vida como si fuera un dogo o un San Bernardo y apenas pesa tres kilos y medio).

A ver, que no es que la paralización forzosa del estado de alarma exija mucho de nosotros –como decía no sé quién: "a nuestros abuelos les pedían ir a la guerra; a nosotros, sólo quedarnos en casa"–, pero está claro que nada nos apetece nunca más que el fruto prohibido, aunque ese fruto sea un mísero paseo que cualquier otro día hasta nos daría pereza dar.

Y es que tienen que entender nuestra propuesta: no es por el dinero. Es por todas esas mañanas –sin excepción– de los quince últimos años (no es nuestro primer perro; cuando empiezas con esto, ya no suele haber tregua), haya lluvia, viento o frío, que para eso vivimos en Mordor. Es pura compensación, pura justicia poética.

noticias de noticiasdenavarra