Dudas razonables

El comunista de derechas

10.11.2020 | 01:05
Dudas razonables, por Tomás de la Ossa

Después de seguir con pasión las elecciones de Estados Unidos (y con desesperación su sistema tercermundista de recuento de votos), nos queda una sensación agridulce: bien está que pierda Trump (también conocido en el programa de Ferreras como Tran,Trum y Trom), por mil motivos, incluido que no es buen asunto que un sociópata esté al frente de la primera potencia militar del mundo. Pero tampoco es que Joe Biden sea como para tirar cohetes de alegría: como resumía alguien, han sido unas elecciones entre Abascal y Casado (con la paradoja de que los votantes españoles del PP querían que ganara Abascal, pero ésa es otra cuestión).

Y es que hay que resignarse: la política estadounidense se mueve en un estrecho margen entre la derecha y la ultraderecha, y todo intento de centrarla un poco parece condenada al fracaso.

En un país en el que socialista es a la vez un insulto y un sinónimo de comunista, poco hay que rascar. Y por eso se escandaliza cualquier europeo occidental al ver, por ejemplo, que casi la mitad de estadounidenses –incluidos muchos de clases medias y bajas– no quiere un sistema de sanidad público, aunque sea mucho más barato y eficaz que el privado que impera allí. Hablan continuamente de los derechos civiles pero no reconocen uno tan básico como el derecho a la vida: sufrir una enfermedad grave es casi sinónimo de arruinarse o de morirse por falta de cuidados.

El caso es que ha ganado Biden (pese a que Trump avisó a los electores de que es un pérfido comunista), un político considerado allí como alguien moderado y de centro (visto desde aquí, entre Vox y el PP), liberal en lo económico (con todo lo que eso significa de defensa de las multinacionales de su país) y tan belicoso como todo presidente de los Estados Unidos, porque si algo da prestigio allí es demostrar que se tiene bien cogida por el mango la sartén del mundo... Y, pese a todo ello, hay que celebrarlo como una buena noticia, como un bendito mal menor.