Mesa de Redacción

El Senado no es un voto secundario

09.02.2020 | 02:27

Los cuatro partidos que gobiernan en Navarra y buena parte de sus ayuntamientos desde 2015 vuelven a repetir su apuesta común por una única lista al Senado en las elecciones del 28 de abril. Los nombres de los candidatos recogen un perfil atractivo y, se supone, que el compromiso de Geroa Bai, EH Bildu, Podemos e I-E por dedicar una parte de sus esfuerzos electorales en campaña a apoyar la candidatura. La experiencia no es nueva. Cambio/Aldaketa ya concurrió en diciembre de 2015 con la misma intención de ganar las elecciones al Senado y sumar tres de los cuatro escaños en juego en Navarra para la Cámara Alta arrebatándoselos entonces a UPN-PP. No lograron su objetivo. Pese a que estas cuatro formaciones habían sumado en mayo de ese mismo 2015 más de 160.000 votos mientras que las listas de UPN, PP y Ciudadanos no llegaron a 120.000, en diciembre de 2015 se quedaron por detrás de los votos que sumaron los candidatos de las derechas. Sólo Anika Luján logró el acta de senadora y los otros tres escaños fueron para UPN-PP. En 2016, al repetirse las elecciones generales, los partidos descartaron presentar de nuevo la lista conjunta tras el fracaso anterior y el resultado volvió a dar el triunfo a UPN-PP y un cuarto senador en aquella ocasión a Unidos Podemos, Iñaki Bernal. Luján y Bernal repiten ahora en esta segunda oportunidad de ganar los comicios al Senado para una mayoría progresista, vasquista y de izquierdas ante el frente de derechas que han formado UPN, PP y Ciudadanos. Y sin olvidar que el PSN aspira también a recuperar el senador que desde 2015 ha perdido en Navarra. Les acompañan el sociólogo de la UPNA Ricardo Feliú (Podemos) y Arturo Goldaracena, actual alcalde de Tafalla por EH Bildu. La mayoría en el Senado no es un asunto secundario. El PP ha disfrutado de mayoría absoluta en el Senado -y aspira a repetirla el 28-A sumando a Ciudadanos, Vox y UPN- y la ha utilizado en estos apenas 10 meses de Gobierno de Sánchez para bloquear o retrasar buena parte de sus iniciativas. Y en el caso de Navarra debe ser un espacio de voz propia en una legislatura que todo indica será necesario defender una vez más los valores, derechos y libertades democráticas y el autogobierno foral. Es exigible en este sentido que Geroa Bai, EH Bildu, Podemos e I-E se tomen en serio está apuesta política por la candidatura de Cambio/Aldaketa. Por respeto a sus propios candidatos -que ponen la cara y el esfuerzo- y por respeto a sus electores y electoras.