Artes escénicas y COVID-19

17.04.2020 | 00:27

como no podía ser de otra manera todos estamos profundamente preocupados ante esta pandemia que estamos padeciendo, una de las más graves de la historia, cuyas dramáticas consecuencias en forma de miles de pérdidas humanas es sin duda lo más trágico de todo. Además de ello los tiempos que se nos avecinan siendo totalmente impredecibles no se antojan nada halagüeños. Y es que, insistiendo en que lo peor son las pérdidas de vidas humanas, en que por lo tanto lo prioritario son las medidas y búsqueda de soluciones sanitarias, no podemos obviar las consecuencias económicas, una gran crisis a nivel mundial (se habla de una nueva gran depresión) que puede dar un auténtico vuelco a la economía del presente siglo.

Uno de los sectores más afectados por esta crisis, de hecho ya la está padeciendo, será el sector cultural. Es habitual creer que la cultura es lo primero de lo que hay que prescindir, que es lo menos urgente en estas situaciones... nada más lejos de la realidad, así se está demostrando durante este confinamiento, confinamiento en el que por cierto, el mundo cultural está demostrando saber estar a la altura. Cómo habríamos sobrellevado el encierro sin toda la producción cultural de series, libros, actuaciones en directo por internet, etcétera. La cultura no es algo accesorio, y de hecho cuenta con una importancia sublime en el vivir y el día a día de millones de personas. Por otra parte no está de más afirmar que la cultura es un derecho, y es un sector industrial que contribuye a la cohesión social.

El mismo Rodríguez Uribe, a la sazón ministro de Cultura y Deporte, decía en rueda de prensa citando a Orson Welles, "la vida es más importante que el cine, pero la vida sin cine no es vida". Muy bien traída la cita... pero de soluciones y medidas que tranquilicen a los miles de trabajadores y trabajadoras del sector poco, o mejor dicho nada por ahora. Sin ánimo de ser alarmista se prevén unas consecuencias devastadoras para este sector, como he comentado uno de los más vulnerables ante la presente coyuntura que va a pesar como una losa.

Tras la crisis del 2008 este tejido humano se convirtió en un sector más frágil si cabe, con mucha precariedad laboral, con eslabones desprotegidos, formado por pequeñas empresas con trabajadores intermitentes, sin salario fijo, sin empleo estable y huérfanos de un marco legal que contemplara las especificidades de su actividad en los ámbitos laboral, tributario y de protección social. Centrándonos en nuestra comunidad es cierto que a partir de 2015 el sector cultural experimentó una lenta recuperación, los datos de asistencia de público a los eventos, datos de empleo cultural y la creación de empresas culturales comenzaban a dar cierta tranquilidad. Ahora, la crisis provocada por el parón del confinamiento ha golpeado muy fuerte al sector con la suspensión de eventos y el cierre de equipamientos culturales (teatros, casas de cultura, museos, bibliotecas€). Cientos de empresas y artistas miran al futuro con gran inseguridad e incertidumbre, preguntándose si van a poder subsistir.

Desde la Red de Teatros de Navarra, asociación que reúne a 33 ayuntamientos de toda Navarra, recomendamos una serie de medidas a nuestros asociados:

–Reprogramación de todos los espectáculos que han sido suspendidos entre el otoño de 2020 y la primavera de 2021.

–Pago anticipado de un porcentaje del caché (40 ó 50%) de los espectáculos suspendidos antes del 30 de mayo.

–La no realización de ningún recorte en el presupuesto del área de cultura para el presente ejercicio, con el mantenimiento en su integridad del gasto asignado a las artes escénicas y a la música.

–Agilizar los pagos de las actuaciones ya realizadas antes del 14 de marzo.

En tales circunstancias es importante que las administraciones públicas apostemos por la reprogramación de los espectáculos profesionales teniendo en cuenta las nefastas consecuencias laborales que pueden sucederse, no solo para los artistas, también para otros trabajadores del sector, técnicos, personal de sala, de limpieza€ Y sus familias. También sería muy conveniente hacer algún tipo de campaña, incluidas ofertas en taquilla, mediadas de higiene, etcétera, con el fin de recuperar a ciertos públicos que siendo espectadores asiduos de nuestros espacios escénicos, ahora con esta crisis podrían alejarse de ellos.

Con respecto al Departamento de Cultura y Deporte del Gobierno de Navarra sería conveniente la constitución de un foro de reactivación del sector cultural abordando conjuntamente la respuesta a la crisis con el fin de diagnosticar las consecuencias de la misma en los diferentes sectores culturales e impulsar un plan de choque-reactivación con la participación del Departamento de Cultura y Deporte, la FNMC, la RTN-NAS e interlocutores de los diferentes sectores culturales.

Para la Red de Teatros de Navarra urge la firma del nuevo convenio, por cierto plurianual, con el Departamento, manteniendo los compromisos ya adquiridos, y así poder disponer de los medios para afrontar estos primeros meses del año llenos de incertidumbre.

También sería necesaria por parte del Departamento Cultura y Deporte la adecuación a la nueva realidad de las distintas convocatorias de apoyo a los sectores culturales y a la contratación de espectáculos profesionales de las artes escénicas y musicales en los espacios escénicos municipales a través del programa Udal Platea local. Por último, me gustaría mandar un mensaje de ánimo en estos duros momentos a todos los trabajadores y trabajadoras del sector cultural de Navarra, decirles que resistan y sigan adelante, que la tarea de recuperación no va a ser fácil, pero que continúen emocionándonos con la verdad y pureza del escenario, que la vida sin cultura no diré que no sería vida, pero sí que sería otra vida, diferente, muy distinta. El autor es presidente de la Red de Teatros de Navarra

noticias de noticiasdenavarra