El Pleno del Ayuntamiento de Uharte aprobó este pasado jueves la transformación del servicio de Policía Local en Cuerpo de Policía Local, una decisión que no va a suponer que nuestro pueblo se convierta en un cuartel militar, un polígono de tiro o una distopía neoliberal sin servicios sociales, sino la recuperación de un servicio público adaptado a las dimensiones y necesidades actuales de Huarte.

En Geroa Bai, a diferencia de otros grupos, no llegamos a este debate con la decisión tomada de antemano ni con un panfleto bajo el brazo. Nuestra postura se ha construido sin presiones, atendiendo a los informes técnicos, escuchando a los y las profesionales y, sobre todo, a lo que escuchamos en la calle, en nuestras familias y en nuestras cuadrillas. Apoyamos la creación del Cuerpo de Policía Local y lo hacemos con convicción, con datos y sin ambigüedades.

Porque no se trata de un mero cambio de nombre, sino de una apuesta por recuperar, como decíamos al inicio, un servicio público que la ciudadanía ya tenía. Y es que, conviene recordar que la creación del Cuerpo es una demanda que viene de lejos, desde el año 2020, por parte de la plantilla municipal y Jefatura, que durante cinco años estuvieron ejerciendo funciones que no eran acordes a su cargo (como la recogida de multas o atestados en accidentes) porque existía el compromiso de la Corporación municipal de estudiar su paso a Cuerpo de Policía.

Un estudio que no llegaba por parte del equipo de Gobierno (pese a los continuos requerimientos de la oposición) y que derivó en que la plantilla se plantara y dejara de recoger las más de 300 denuncias de vecinos y vecinas (datos de 2024) que recogía, por poner un ejemplo. ¿De verdad alguien puede sostener que obligar a vecinos y vecinas a desplazarse o a esperar para interponer una denuncia es avanzar en cercanía?

Queremos reconocer que nos hubiera gustado haber afrontado este tema como llevamos haciendo en comisiones internas del ayuntamiento desde hace meses, a través de un debate sano, sin alarmismos ni exageraciones, pero los argumentos utilizados por EH Bildu nos obligan a poner negro sobre blanco la realidad, para evitar que los bulos y la desinformación puedan generar tensiones innecesarias en nuestro pueblo.

Porque pese a la insistencia del equipo de gobierno, no se “abre el debate sobre las armas de fuego”. Hay que decirlo con claridad: esto es falso. La propuesta aprobada ni contempla ni ha contemplado en ningún momento el uso de armas de fuego, sino el uso de táser. Es un falso argumento que solo puede entenderse desde la irresponsabilidad y, dicho sea de paso, desde la hipocresía, porque no se puede ignorar que EH Bildu gobierna municipios de la Comarca de Pamplona (Berriozar, Antsoain, Atarrabia, Burlata o la propia Iruñea) donde las policías municipales sí están armadas, sin que ello haya destruido el modelo de pueblo ni la convivencia.

Porque tampoco es cierto que el cambio cueste un millón de euros, ya que la propuesta aprobada ni contempla ni ha contemplado en ningún momento la ampliación de horarios ni la implantación de turnos nocturnos ya que no es una necesidad del actual Huarte. En datos, el coste del servicio en 2024 fue de 566.703,61 euros, a lo que habría que sumar una actualización aproximada del 4% (22.700 euros), incluyendo además un efectivo más, y el 10% del agente primero (en torno a 30.000 euros en 2024). Estos son los números. Todo lo demás son cifras infladas, que resultan además llamativas porque vienen precisamente de quienes han ido dotando al servicio año tras año hasta alcanzar este coste.

El tercer argumento utilizado en este tema ha sido el de intentar enfrentar este debate con el de los servicios sociales, como si hubiera que elegir entre policía o cuidados. Esta es una dicotomía falsa y profundamente irresponsable, más todavía si viene precisamente de quien gestiona y gobierna un municipio. Una policía municipal de proximidad no compite con los servicios sociales, sino que trabaja con ellos a través de la mediación vecinal, la atención a víctimas, la prevención, la educación vial o la protección de mujeres en riesgo, entre otras cuestiones. Todo eso también es política social, aunque no siempre se quiera reconocer.

Desde Geroa Bai apoyamos la creación del Cuerpo de Policía Local sabiendo qué apoyamos y qué no. Una policía cercana, eficaz y al servicio de la ciudadanía. Sin bulos, sin alarmismo, sin hipocresía. Este debate no va de eslóganes ni de caricaturas: va de decidir si Huarte quiere resignarse a un servicio peor o recuperar un servicio público básico y más eficaz. En nuestro grupo lo tenemos claro: preferimos gobernar con datos y con realidad, y que Uharte tenga una policía de proximidad, cercana y accesible, que atienda las necesidades reales, actúe preventivamente y se coordine con servicios sociales para proteger a quienes más lo necesitan. Y, por cierto, vamos a poder seguir dirigiéndonos a ellos y ellas como pitxinos, porque el modelo que defendemos no va a cambiar lo que funciona, sino mejorar el actual servicio.

Los autores son concejales de Geroa Bai en Uharte