Agurne, directora del Observatorio de Derechos Lingüísticos Behatokia, nos habla de defender los derechos lingüísticos de las personas vascohablantes y sin embargo no nos habla de los datos que arrojan los estudios sociolingüísticos que se han realizado desde 1.991, 2005 y 2018, en 1991 el 9%, en 2005 el 10,5%, 2018 el 12,7% en Navarra y en Ribera Navarra el 2-3% y cómo podemos avanzar en este terreno.
Quizás le viene mejor atender a los deseos al maremágnum del sector nacionalista-abertzale, Agurne debería saber más allá de los anhelos, ideologías identitarias abertzales, debería basarse en los datos sociolingüísticos y no en la historia, ni en los deseos, ni en las ideologías abertzales identitarias.
Agurne Gaubeka vive en Lakuntza y es de Bermeo, yo me considero euskaldun, además de vasquista y sí se quiere euskaltasuna eremuan me situó.
Mezclar Navarra con el proyecto de Euskalherria ya de entrada es no tener conocimiento de la realidad sociolingüística de Navarra. Que existe un sector más que importante en la zona vascófona es indudable, incluso en Iruñerria, ahora bien, proyectar esta idea en toda Navarra es un error de bulto, también hay que asumir que en la Zona Mixta Media hay sectores de la sociedad que quieren adquirir compromisos con el euskera, no nos debería llevar a que comparten el proyecto de Euskalherria (sino que tienen simpatía con el euskera que no equivale a ser abertzale).
Comparto con Agurne los pasos que se han ido realizando desde las instituciones, han sido siempre limitados, incluso son limitados en la zona vascófona como bien comentas. Existen médicos sin el perfil de euskera, así es, Agurne, es claro, las personas de la Zona Vascófona no reciben servicios en euskera en otras zonas, cuando los servicios tanto telemáticos como en servicios sanitarios y de otra índole están en la Zona Mixta en Iruñea-Pamplona (deben de sentirse discriminados, los entiendo perfectamente).
En bastantes ámbitos se ha planteado la actualización de la Lorafna (25 años) como una actualización a la realidad social (adherida al lugar concreto), yo también creo que debería reflejar la diversidad que hay, estoy en total sintonía, creo que se debería hacer bastante más, ahora bien, para plantear la actualización de la Lorafna con la oficialidad del euskera en toda Navarra hay un buen trecho.
Como bien dices, la oficialidad no es un concepto cualquiera, trae consecuencias. Dictar-imponer-presionar la oficialidad en euskera en toda Navarra, más que una ventaja, sería una desventaja importante, por las consecuencias que arrastraría, en especial en la Zona Media y en la Zona Ribera, Si nos atenemos al 2-3% de vascohablantes, si nos atenemos a los votantes de EH Bildu y Geroa Bai no dejan de ser minoría sin representación municipal, apenas hay presencia del euskera, incluso para muchos sectores que se les hace raro, generaría desafección social, conflictos identitarios, inseguridad jurídica, incluso una carga económica para la administración, como bien sabes, agravios comparativos con los euskaldunes y no euskaldunes, además sería un terreno fértil para los partidos políticos UPN, PP y Vox para hacer una campaña contra el PSN por dar entrada a los partidos abertzales, esta pugna se debería evitar, solo ganarían los partidos de derecha y ultraderecha.
En cambio, en Iruñerria en la Zona Mixta, alrededor de un 15%, el euskera tiene presencia, no se hace nada raro escuchar hoy en día, en cambio en la década de los 80 si, y sin tener la oficialidad del euskera.
Vivimos en una zonificación que acota los derechos básicos de las personas, es cierto si reparamos a las personas definidas por el proyecto de Euskalherria, ahora bien, no es cierto para la gran mayoría en la Ribera navarra, no se sienten discriminados, ni tampoco en la Zona Media de Navarra sobre esa supuesta desigualdad, no aparece en las calles de la Ribera de Navarra, más allá de las palabras. Eta percepción la podemos comprobar convocando una concentración, una manifestación en la Ribera de Navarra para poder constatar de la realidad del lugar.Me parece desafortunado comparar los ámbitos del euskera con el movimiento feminista de la igualdad.
Por último, hablar desde una oficina, desde el Observatorio de Derechos Lingüísticos Behatokia, que se dictamine los derechos lingüísticos sin un baño de realidad sobre el terreno, eso no es nada nuevo, si nos atenemos a los discursos nacionalistas y abertzales ha sido una constante desde los años 85-86.
Nada nuevo bajo el sol.