La contracrónica

La cara 'parti ah'

19.09.2020 | 21:37
Torres trata de marcharse de varios rivales

Hay una canción que se hizo viral hace años que decía "con la cara 'parti ah'". Aquello se puso de moda y lo repetían los famosillos de entonces hasta la saciedad. Pues así salió Osasuna de Getafe. Puso la cara y claramente se la partieron.

Metafóricamente pero también literal. "Esperemos que este año no transcurra de la misma manera y haya fluidez, ritmo y sea atractivo", dijo ayer Bordalás. No le creyeron, obviamente, ni en su casa. Pero, de pasó, dejó un regalito a Osasuna que incendió al entorno. "Nos hicieron muchas faltas el año pasado", dijo. Y por eso, durante buena parte del partido, todos los aficionados fueron contando los palos que les iban cayendo a Osasuna. 10 a 1 llegaron a estar. Y no flojos, precisamente.

Daba la sensación de que el partido se estaba cociendo en el caldo que querían los jugadores (y su entrenador) del Getafe. Tras una primera mitad insulsa, esa sensación de que Osasuna era superior no se veía transformada en nada de peligro.

Así vive el Getafe muy cómodo, hasta que te pega el zarpazo. Y en este caso no literalmente, que también. Lo peor, sin duda, es que vino propiciado por un error en cadena de la zaga rojilla. Cucurella dejó a Roncaglia con todos los defectos al aire. Luego David se agachó en el balón que llegaba a Mata en una acción muy rara y, para rematar, Moncayola habilitaba al delantero por milímetros. Así, tras verlo en el VAR, los rojillos se llevaron el recado para casa.

Es que, además, ponerse por debajo contra este equipo es como firmar la sentencia del partido. Osasuna lo luchó, sin duda, pero con poco éxito. Solo Cardona tuvo dos buenas. Una clarísima que remató contra David Soria y otra que se generó él solo pero que no fue capaz de sacar un buen pase. Ahora que el equipo está claramente mermado en ataque, el catalán no ha aprovechado los pocos minutos que ha tenido. Con Gallego y Calleri, más las opciones que dé Jony, parece complicado que Cardona vaya a recuperar la confianza que claramente necesita.

Bueno, pues ya ha pasado la visita al dentista más aburrida del año. La semana que viene, vuelta a casa, en medio de la reforma, pero qué mejor sitio para recuperarse después de haber salido con la cara 'parti ah'.