Osasuna sobrevive en Mestalla (1-1)

Los de Arrasate se marchan con un sabor agridulce y un escaso punto tras el gol en propia de Unai García

21.01.2021 | 20:58
Chéryshev conduce el balón ante la de defensa de Osasuna.
Osasuna continúa con su intento de reanimación en la Liga, un ejercicio lento y desesperante para jugadores y técnicos ya que, a base de empates, punto a punto, la recuperación, más allá de lo anímico, resulta prácticamente inapreciable. En un partido loco en el segundo tiempo ante el Valencia, en el que se estuvo cerca de la victoria y también se temió por la derrota –contraposición de lo vivido en la primera parte–, el empate se quedó como premio incompleto y agridulce para los dos equipos, que no arrancan hacia ningún lado, aunque a quien más le amargó esta indefinición final fue a Osasuna.
 
La fatalidad también se cruzó en el destino del equipo de Arrasate porque los dos goles del encuentro llevaron la firma de sus hombres. El primero de Calleri, el que abrió durante minutos la puerta a la esperanza, a la victoria, fue equilibrado por el autogol de Unai García, en una jugada desgraciada en la que su intento de despeje se transformó en inapelable remate al fondo de la portería. Cuando hay dos goles en los marcadores y ambos han sido cobrados por el mismo equipo es como para irse enfadado, extremadamente contrariado en esta situación de urgencia.
 
Ya sea con muy mala suerte –que la hubo–, por precaución excesiva durante muchos minutos para sostener el marcador –que existió–, por falta de chispa en algunos lances decisivos –que se repitió–, Osasuna se quedó sin cumplir el objetivo incuestionable que era la finalización de la racha sin victorias y la consecución de un triunfo. No cabe duda de que el equipo rojillo ofreció buenos momentos y se zafó bien ante un contrincante con calidad y recursos –varios internacionales estaban enfrente–, pero también quedó claro que la recuperación auténtica, que la huida de la zona de descenso, sigue exigiendo más, que los rojillos se acercan, pero no terminan de culminar la misión. En un encuentro con sensaciones contradictorias, habrá que ver qué pesa más en el ánimo de los jugadores, si el punto metido en el casillero o la oportunidad perdida. Las contradicciones, los partidos sin explicación clara, van de la mano de los equipos metidos en crisis. Quizás lo mejor para Osasuna, técnico y jugadores, sea pensar que la zona de la permanencia está a dos puntos, que es una cuenta sencilla de hacer y ahora un trance fácil de soportar. 
 
Valencia y Osasuna protagonizaron un partido cambiante de ritmo y también espeso, sin ruido a veces y acelerado otras, un combate entre dos rivales que estuvieron también muchos minutos más preocupados por no perder, sin tentar a la suerte o al riesgo.
 
Ninguno de los dos equipos pareció sufrir en la primera parte. Tan solo a Osasuna se le amontonaron los centros y las llegadas por la banda derecha porque al portal en que desembocaba el carril no acabó de echarle le cerrojo Nacho Vidal. Las andanzas por ahí fueron el único problema para los rojillos, que no pasaron apuros vitales y que gestionaron correctamente el bombardeo de balones. La falta de chispa de Wass y y Racic impidieron que sus remates fueran un peligro real para los rojillos. Diakhaby sí cabeceó un córner, pero Sergio Herrera estaba donde mandó la pelota.
Una contra llevada a la perfección por Osasuna supuso el gol de Calleri. Roberto Torres filtró entre los defensas sobre un lanzado Nacho Vidal que dispuso una ocasión para el remate que rechazó el portero antes de que el argentino fusilara a la red con un zambombazo. Un gol en el momento oportuno –al filo del descanso– le sentaba muy bien a Osasuna que, más controlado que mandón, se llevaba el premio gordo con solo un par de remate entre los tres palos, uno aperitivo del otro.
 
Arrasate confirmó con la alineación su anuncio de que iba a mezclar jugadores de la Liga y de la última eliminatoria de la Copa para la cita en Valencia. La apuesta le respondió porque jugadores destacados en el encuentro con el Espanyol, Lucas Torró y Javi Martínez, se mezclaron a las mil maravillas con los de la Liga componiendo, en este caso, un centro del campo potente y combativo, con sentido para el juego.
 
El partido se puso loco a partir de los primeros quince minutos de la reanudación. En otra de las buenas jugadas de Osasuna, con llegada por la banda y centro sobre Lucas Torró que, rematando de forma poco ortodoxa –no fue un golpeo pleno–, creó apuros al meta Domenech.
 
Osasuna, sin embargo, dio un paso atrás mediado el segundo tiempo entre otras cosas porque el Valencia expuso en el césped paulatinamente a varios jugadores con perfil ofensivo. Hubo un paradón de Sergio Herrera en un disparo de Maxi previo a la jugada del infortunio, cuando el centro de Musah se convirtió en puñalada tras el fallido despeje de Unai. El Valencia apretó mucho en los minutos siguientes, con un Osasuna acantonado en su parcela y viviendo en el otro lado de la cancha de los episodios de Calleri contra todos. El argentino, el único argumento ofensivo de Osasuna, el único futbolista ayer capaz de crear peligro real, lanzó al poste tras una cabalgada que desafiaba, a cinco minutos del final, su resistencia. También remató un minuto después para que detuviera el portero y siguió ahí, apretando los puños y bufando entre los defensas.
 
 Los rojillos soñaron con el gol con un cabezazo de Manu Sánchez que se marchó fuera por muy poco y un mano a mano de Kike Barja con el portero –tras carrera junto a Oier, el autor del pase al área– en el que el meta salvó su remate. Osasuna sumó pero no ganó. Y aunque le duela, debe seguir haciendo sus cuentas. Y mejorar. .

Ficha Técnica:


1 - Valencia: Jaume; Correia, Paulista, Diakhaby, Gayà; Wass, Soler, Racic (Musah, m.59), Cheryshev (Guedes, m.67); Kang In (Gameiro, m.59) y Maxi Gómez.

1 - Osasuna: Sergio Herrera; Nacho Vidal, Unai García, Roncaglia, Juan Cruz; Roberto Torres (Iñigo, m.76), Moncayola (Oier, m.86), Torró, Javi Martínez (Kike, m.76); Rubén García (Manu Sánchez, m.76) y Calleri.

Goles: 0-1, m.42: Calleri. 1-1, m.69: Unai García, en propia puerta.

Árbitro: Hernández Hernández (C. Canario). Amonestó por el Valencia a Wass y por el Osasuna a Nacho Vidal y Juan Cruz. Expulsó a los quince minutos, por doble amonestación, a un miembro del cuerpo técnico del Osasuna.

Incidencias: partico correspondiente a la 19ª jornada de LaLiga Santander disputado en Mestalla sin público debido a la pandemia del Covid-19.

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