"Muy vivos". Así avisaba en su perfil de Instagram Asier Bonel celebrando la victoria de Osasuna Promesas por la mínima en Balaídos ante el Celta B, un partido en el que estaban pendientes en Tenerife, puesto que, si el filial del conjunto celeste no ganaba, no hacía falta que el conjunto chicharrero jugase ante el Barakaldo (empezaba el encuentro a las 19.30, después de que acabara el partido del Promesas), por lo que en los aledaños del Heliodo Rodríguez López se ha celebrado el gol de Martín Pedroarena casi lo mismo que como lo hacían los pupilos de Santi Castillejo, que, momentáneamente, y a la espera de que concluyera la jornada, se colocaban a tres puntos de la permanencia.

Los jugadores, pendientes en el vestuario

Por otro lado, los jugadores del Tenerife no han sido ajenos a lo que sucedía fuera de su estadio, y en los vestuarios se le ha visto al equipo vibrar y celebrar el ascenso antes de calentar. Al grito de 'campeones, campeones', una piña entre la que se encontraba el exrojillo Enric Gallego festejaba su regreso al fútbol profesional un curso después de descender.