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Llega Ramis a Osasuna: entrenador sobrio y con el orden como religión

Importancia al balón parado y un estilo de juego de bloque bajo y sin mucho riesgo

Llega Ramis a Osasuna: entrenador sobrio y con el orden como religiónAGENCIA LOF

Luis Miguel Ramis es un entrenador que busca, por encima de todo, que sus equipos sean muy seguros, ordenados y difíciles de batir. No le interesa tener el balón de forma prolongada ni dar muchos pases seguidos, sino defender bien en su propio campo y aprovechar los errores del rival para atacar con mucha velocidad.

Para lograrlo, su estilo de juego se basa en tres puntos clave:

Dos líneas de cuatro muy juntas

Ramis coloca siempre a sus jugadores en un esquema clásico: un portero, cuatro defensas, cuatro centrocampistas y dos delanteros. La norma principal es que los defensas y los centrocampistas jueguen muy cerca los unos de los otros, formando un muro. Al no dejar huecos en el centro, obligan al rival a mover la pelota por las bandas, donde es menos peligroso. En este sistema, los dos delanteros también ayudan a defender, siendo los primeros en presionar la salida del equipo contrario.

Defender en campo propio y sin riesgos

A diferencia de los equipos que presionan muy arriba, cerca de la portería rival, los conjuntos de Ramis prefieren esperar atrás, en su propia mitad del campo. Los defensores laterales casi nunca suben al ataque para no dejar su zona descubierta, y los centrocampistas mantienen siempre su posición para evitar que el equipo quede desprotegido si se pierde la pelota.

Ataques directos y veloces

Cuando el equipo recupera el balón, no pierde el tiempo dando pases hacia los lados. La instrucción es clara: pasar hacia adelante lo más rápido posible. Suelen buscar a los extremos para que corran por las bandas o enviar pases largos hacia un delantero fuerte, que se encarga de pelear esos balones aéreos y bajarlos para que su compañero de ataque pueda rematar a portería.

Por último, Ramis dedica mucho tiempo a ensayar las jugadas a balón parado, como los saques de esquina y las faltas. Al ser partidos donde su equipo no suele tener muchas ocasiones de gol, estas acciones preparadas en los entrenamientos se convierten en su principal arma para ganar los partidos.