Miami se apunta a la "sanfermanía"
Rick Musica, norteamericano de 44 años, organiza cada año desde hace 25 la reunión de Amigos de Pamplona en Miami. Junto a él numerosos amigos, a los que conoce de su anual cita con los Sanfermines, le acompañan en esta celebración.
muchos son los extranjeros que al terminar los nueve días oficiales de Sanfermines vuelven a sus vidas cotidianas echando de menos Pamplona. Uno de ellos es Rick Musica, norteamericano de 44 años y asiduo de la fiesta sanferminera. Musica lleva más de media vida asistiendo, sin faltar un solo año, a lo que él considera su gran pasión, la fiesta pamplonesa. Junto a él, un grupo variado de amigos, que cada vez se ha ido haciendo más grande, le acompaña habitualmente en sus aventuras por tierras forales. Gracias al entusiasmo por la fiesta que con el paso de los años han ido cultivando, los Amigos de Pamplona en Miami, que es como se autodenominan, han logrado llevar la pasión por los Sanfermines más allá de nuestras fronteras.
Cada año, desde hace 25, Musica organiza, durante un fin de semana, un reencuentro de amigos de todas las procedencias que tienen como único punto en común los Sanfermines. "Hasta ahora siempre se había celebrado en Miami, este año, sin embargo, se hará en Fort-Lauderdale, a 20 minutos de esta ciudad", señala Musica al respecto. "En esta ocasión esperamos que vengan más de 100 personas de países como España, Inglaterra, Suiza, Suecia, Irlanda, Canadá y Estados Unidos", recalca. La celebración, que tiene como principal objetivo reencontrar a viejos amigos que se conocieron en Pamplona en Sanfermines, se llevará a cabo los próximos días 6, 7 y 8 de marzo. "Para muchos es como un fin de semana de vacaciones con temática sanferminera", apunta Musica.
El viernes será el primer reencuentro, y el sábado por la noche tendrá lugar una cena formal, en la que los participantes vestirán de blanco y rojo como manda la tradición, y estará amenizada por una banda de música. Finalmente, el domingo se hará un último encuentro rápido de despedida. "Después de eso muchos se suelen volver a sus casas, pero otros aprovechan para viajar por el mundo y visitar a viejos amigos de Pamplona", cuenta Musica.
PASIÓN SANFERMINERA Nacido en 1966 en Chicago, Rick Musica cuenta que su pasión por San Fermín le llegó siendo niño. "Cuando era un crío solía ver los encierros por la televisión. Me fascinaban", recuerda. "Para muchos americanos la puerta que les abrió a la realidad sanferminera fue la novela de Hemingway, Fiesta. Para mí, sin embargo, fueron los encierros. Entonces no era capaz de entender cómo algo así era posible, y siempre me prometía que algún día los vería en persona".
Musica, trabajador de American Airlines durante más de 20 años, tuvo su primera oportunidad de viajar a Pamplona en 1999. Hasta entonces, otros amigos y compañeros de trabajo como Stephen Ibarra le precedieron en la aventura. "El tener que volar por cuestión de trabajo nos facilitó mucho las cosas. Personalmente, mi primera experiencia fue abrumadora. Ahora ya, con el paso del tiempo, he aprendido a perfeccionar el arte del amontonamiento", afirma riendo. "Los Sanfermines son algo que hay que vivirlo. Es difícil explicárselo a los demás, porque la mayoría no va más que a ver los encierros. Yo, sin embargo, además de intentar correrlos, trato de conocer otras caras de la fiesta. Tengo la inmensa suerte de poder ir al encierrillo todos los años, gracias a gente maravillosa de Pamplona que ha acogido "al americano" como uno más. El Bar Savoy es, por ejemplo, uno de mis favoritos, porque allí los extranjeros siempre hemos sido tratados como uno más de la familia. Y cada año descubro algo nuevo y me encanta. Es una experiencia que espero que nunca termine", señala.
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