Vecinos de la zona de Arrosadia se han constituido en plataforma vecinal para criticar públicamente el Plan Especial de Actuación Urbana (PEAU) de la UPNA, anunciado hace unos días por el Ayuntamiento de Pamplona y actualmente en fase de participación pública, porque, según dicen, se ha modificado respecto al primer proyecto planteado en 2019, pasando “de 280 a 430 viviendas”, alegan, un plan que califican de “desproporcionado” y que incluye ahora “8 torres de 12 alturas” en la avenida de Cataluña.

Los vecinos (la plataforma señala que unos 400 la integran) recuerdan que en 2019 “se aprobó un PSIS para la UPNA, que planteaba la construcción de 279 viviendas, de las cuales un 72% eran viviendas de protección”, un plan que fue modificado en 2022, incluyendo la cesión a Pamplona de los terrenos para la construcción de viviendas “mediante la permuta de terrenos entre Ayuntamiento de Pamplona y la UPNA”. Explican que aquel desarrollo de unas 250 viviendas, “tal y como se anunció en el PSIS, preveía edificios de máximo 8 alturas y la construcción de dos edificios de dos alturas en la plaza Xabier Mina para usos dotacionales”.

Sin embargo, “ha supuesto una sorpresa mayúscula”, el anuncio reciente por parte del Ayuntamiento de “la construcción de 400 viviendas en esa zona, en contra de lo informado hasta la fecha y de las necesidades expresadas por la ciudadanía”. Dicho plan ha contado con dos jornadas informativas, el 11 y 16 de marzo. “Se plantearon 3 alternativas, más opciones similares, ya que todas ellas presentan un proyecto de 8 torres de 12 alturas en la avenida Cataluña”, dicen. Alegan también que “no se contemplan edificios con servicios públicos, como sí planteaba el PSIS para la plaza Xabier Mina”, por ejemplo “un Centro de Salud tan necesario para los vecinos del barrio”. Asimismo, “todas las alternativas contemplan desmantelar el parking disuasorio de Arrosadia y 250 plazas de aparcamiento en la zona” y “más de 100 plazas que han propuesto eliminar desmantelando el parking del Sadar.

UN PLAN DE MOVILIDAD NECESARIO

Exigen también un Plan de Movilidad previo a cualquier actuación. “Desde Urbanismo informaron que están estudiando dicho plan, pero entendemos que debería estar ejecutado antes de plantear el desmantelamiento de aparcamientos”.

Pero lo más censurable para los residentes es que “se plantean 430 viviendas cuando inicialmente, tras la modificación del PSIS, estaban previstas 250”, máxime “en una zona del barrio saturada de edificios y cuando existen otros terrenos urbanizables disponibles”. Y además “únicamente el 50% de estas viviendas será vivienda social, porcentaje cercano del mínimo que establece la normativa”. Consideran por ello que “se trata de un pelotazo que sufragará la construcción por parte del Ayuntamiento a costa de los vecinos”. Por eso reclaman “que se mantenga el planeamiento urbano que se anunció en el PSIS en 2019 y 2025 y se habilite un aparcamiento disuasorio”.

Por último, añaden que la “información proporcionada en la sesión se publicó en la web del Ayuntamiento días después de la reunión y no se ha dado difusión”, por lo que se disponen “escasos días, antes de la finalización del proceso de participación, el 12 de abril”. “Consideramos que no se han dado las condiciones adecuadas para un proceso participativo”, porque “no está publicada aún la documentación sobre el planeamiento en el río Sadar, no se ha ofrecido suficiente tiempo e información, y la web de la encuesta presenta continuos errores de envío”.

Ante ello, informan de que “se ha constituido una plataforma de vecinos y afectados por el proyecto urbanístico, que cuenta con más de 400 vecinos”, con el objetivo de “impugnar el proceso participativo”, porque “la información es insuficiente y el plazo es escaso”. Van a iniciar una recogida de firmas y una encuesta propia “para trasladar las necesidades reales del barrio”.