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Pamplona ha realizado 1.500 actuaciones de rehabilitación energética de viviendas en los últimos 6 años

Las Oficinas Verdes de la ciudad atendieron en 2025 más de 150 consultas ciudadanas sobre regeneración urbana y transición energética. En la Colonia San Miguel de la Txantrea, San Jorge o en la carretera de Sarriguren, han recibido en torno a 6.000 euros por vivienda

Pamplona ha realizado 1.500 actuaciones de rehabilitación energética de viviendas en los últimos 6 añosOskar Montero

En los últimos 6 años, el Ayuntamiento de Pamplona ha tramitado aproximadamente 1.500 actuaciones de rehabilitación en la ciudad, fomentándolas con ayudas, a través de subvenciones municipales, que se han ido incrementando. Es un tema que interesa, y mucho, a las comunidades de vecinos. De hecho, las tres Oficinas Verdes con las que cuenta el Ayuntamiento de Pamplona, ubicadas en los barrios de Milagrosa, Rochapea y Txantrea atendieron más de 150 consultas ciudadanas sobre rehabilitación, regeneración urbana y transición energética en edificios residenciales durante 2025.

Las Oficinas Verdes son espacios de proximidad y relación que ofrecen tanto servicios de asesoramiento como acompañamiento a la ciudadanía que afronta procedimientos de rehabilitación y transición energética. Estos procesos se orientan hacia un modelo más sostenible para la mejora de viviendas, barrios y relaciones comunitarias. De esta forma, se simplifican las consultas y los trámites individuales y colectivos mediante la implantación de una ventanilla única. También ofrecen información actualizada sobre las ayudas vigentes a nivel local, regional y estatal, incluidas las subvenciones ofrecidas a través de la Ordenanza Municipal de Ayudas a la Rehabilitación.

A partir de la entrada en vigor de esta Ordenanza Municipal de Ayudas a la Rehabilitación en 2023, estas ayudas se extendieron a toda la ciudad, para aquellos edificios residenciales que tengan una antigüedad superior a 50 años, pudiendo llegar al 30% del coste total siempre que las obras alcancen los requisitos de adecuación exigidos por el Ayuntamiento. El Ayuntamiento de Pamplona ha concedido ayudas, principalmente a actuaciones en ámbitos como la Colonia San Miguel en Txantrea, rehabilitaciones en San Jorge o en la carretera de Sarriguren, articuladas mediante convenios con las comunidades de vecinos y vecinas, a razón de unos 6.000 euros por vivienda.

Orvina, un barrio de los años 70 que ha realizado importantes actuaciones de eficiencia energética.

La inversión en este tipo de actuaciones también contribuye a revalorizar las viviendas y los edificios. Un bloque renovado no solo mejora su aspecto exterior y alarga su vida útil, sino que gana valor en el mercado. Se trata de cuidar y conservar el patrimonio residencial de la ciudad y, al mismo tiempo, de asegurar que las viviendas queden preparadas para el futuro. Cada edificio rehabilitado contribuye a reducir las emisiones, mejora el entorno urbano y repercute positivamente en quienes lo habitan.

Estas actuaciones se encuadran en la Estrategia de Transición Energética y Cambio Climático 2030 de Pamplona, aprobada por unanimidad en Pleno en 2021. Este documento recoge en su Línea Estratégica 2 la rehabilitación de edificios en el ámbito privado. El consumo total de los edificios residenciales es de aproximadamente un 44% del total de la energía consumida en Pamplona. Por tanto, la reducción de ese consumo es imprescindible en los esfuerzos de Pamplona para la mitigación del cambio climático. A fecha de la redacción de la ETE-CC, hace seis años, solo se habían realizado intervenciones en 190 de los 5.245 edificios de los que se tenía constancia que no tenían aislamiento térmico.

Confort, ahorro, salud y convivencia

Estas rehabilitaciones de viviendas y edificios no solo suponen una mejora estética o técnica, sino que inciden directamente en la calidad de vida de las personas que viven en ellas. Uno de los cambios más inmediatos y tangibles, es el confort. Las viviendas rehabilitadas mantienen mejor la temperatura tanto en invierno como en verano, por lo que aumentan los niveles de confort. Acometer estos trabajos acaba con aspectos como las filtraciones de aire, las paredes frías o la sensación de humedad constante gracias a mejoras en la envolvente térmica de su edificio, al aislamiento térmico en fachadas y cubiertas o a la sustitución de ventanas.

Esta mejora del confort de los hogares va de la mano de un ahorro energético notable. Al necesitar menos calefacción, el consumo energético se reduce y las facturas lo reflejan. En un contexto de precios energéticos elevados y futuro incierto, este ahorro supone un alivio para muchas economías domésticas y aporta tranquilidad a los hogares, especialmente a los más vulnerables. Además, la rehabilitación energética también tiene un impacto directo en la salud. La eliminación de humedades, mohos y filtraciones reduce problemas respiratorios, alergias y otras patologías asociadas a viviendas mal aisladas. Vivir en una casa más sana es vivir mejor, y esta también es una de las razones por las que muchas comunidades vecinales han apostado por la rehabilitación como una inversión en bienestar.

Por último, otro de los efectos positivos de estos procesos es el fortalecimiento de la convivencia dentro del edificio. Afrontar una rehabilitación requiere diálogo, acuerdos y trabajo conjunto entre vecinas y vecinos. Rehabilitar un edificio es también hacer comunidad.