El Ayuntamiento de Pamplona va a introducir mejoras en el tráfico en cinco puntos de la ciudad que tienen un alto nivel de accidentabilidad. Se trata de las plazas de Merindades y Príncipe de Viana y de las rotondas de la carretera de Badostáin, Ofitas y San Jorge. Son actuaciones en zonas con dos o más carriles de circulación para, a través de señalización horizontal y otros elementos, aumentar la seguridad, dar fluidez a la circulación, reducir la velocidad e incrementar la seguridad pasiva.

Esta semana han comenzado los trabajos por la rotonda de la carretera de Badostáin y continuarán por Merindades y Príncipe de Viana dentro de una actuación coordinada con el repintado del eje que une la avenida de la Baja Navarra (desde el Seminario) y la plaza Juan XXIII. Los trabajos se van a desarrollar esta semana de martes a viernes, siguiendo durante las tres próximas semanas, si no hay inconvenientes meteorológicos. Las labores de fresado se realizan en las horas valle del día, las de menos intensidad de tráfico, con el apoyo de la Policía Municipal de Pamplona en la gestión de la circulación de vehículos, mientras que el pintado se lleva a cabo durante la noche.

Las actuaciones a realizar en las plazas de Merindades y Príncipe de Viana consistirán en la modificación de los carriles circulares exteriores, habilitando carriles similares a las turborrotondas, que obligan a los carriles exteriores al salir de la plaza. Además, se señalizarán con flechas de dirección todos los carriles para la elección por parte de las personas conductoras del carril adecuado para su maniobra. Las intervenciones que se van a llevar a cabo en las rotondas de Badostáin, Ofitas y plaza de San Jorge incluyen también una reordenación de los carriles, habilitando carriles específicos de salida de las rotondas, así como pintado de flechas de dirección.

Carriles delimitados con pintura reflectante

Entre los elementos por los que se apuesta para la mejora de la seguridad vial se encuentra, por ejemplo, el tipo de pintura que se va a utilizar para delimitar carriles y para la señalización horizontal. Se va a usar una pintura más reflectante que mejore la visibilidad en todo tipo de condiciones, tanto para los vehículos que circulan como para las personas peatones. Asimismo, se van a colocar unas pastillas fresadas en los pasos peatonales para reducir la velocidad de vehículos y ciclomotores e incrementar así la seguridad de quienes los atraviesen.

Desde el Ayuntamiento de Pamplona, se quiere incidir en la obligación de respetar la señalización horizontal y vertical existente en todas las vías de circulación, haciendo hincapié sobre todo en que el nuevo funcionamiento de estas cinco rotondas deberá conllevar el cambio de hábitos de las personas que conduzcan para que se consiga el objetivo de reducir los accidentes, ordenar el tráfico y conseguir una mayor fluidez en estas confluencias viarias.