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Dantzari Ttikien Jaia 2026: más de 250 dantzaris bailan en Arrosadia y Azpilagaña

Es una fiesta que Oberena organiza cada dos años y en la que han participado dantzaris de Amaiur, Muthiko Alaiak, Ortzadar, Ardantzeta (Noain), Korosti (Legazpi), Indarra (Gasteiz), Agoitz, Larratz (Burlata) y Makaia (Falces)

Dantzari Ttikien Jaia 2026: más de 250 dantzaris bailan en Arrosadia y AzpilagañaJavier Bergasa

Los barrios de Arrosadia y Azpilagaña acogieron este sábado la décima edición de Dantzari Ttikien Jaia, que congregó a más de 250 dantzaris txikis en el acto central celebrado en la plaza Alfredo Floristán.

Es una fiesta que Oberena Dantza organiza cada dos y en la que tomaron parte dantzaris de Amaiur, Muthiko Alaiak, Ortzadar, Ardantzeta (Noain), Korosti (Legazpi), Indarra (Gasteiz), Agoizko dantzariak (Agoitz), Larratz (Burlata) y Makaia (Falces).

El lema de esta décima (’Belaunaldiz belaunaldi; hamaika urrats, hamar aldi’, De generación en generación; mil pasos, diez ediciones) confirma la importancia de la transmisión cultural y pone en valor a quienes participaron como txikis en las diferentes ediciones que ha habido desde 2008.

Hubo dos, una por Arrosadia y otra por Azpilagaña, que confluyeron sobre las 13 horas en la plaza Alfredo Floristán, donde bailaron todos los grupos juntos. Tras el acto, hubo una comida en las instalaciones de Oberena y bailables por la tarde en la citada plaza.

Aniversario

El Dantzari Ttikien Jaia coincide con los 85 años que cumple Oberena Danza. Dentro de las actividades programadas para este año destaca el acto que se celebrará en septiembre con los dantzaris que han bailado en el grupo y en octubre habrá un festival intercultural de danza tradicional en el barrio de Arrosadia, donde se podrán ver bailes tradicionales de cinco países.

El primer Ttikien Jaia se celebró en 2008 en Oberena, donde se juntaron cerca de 200 dantzaris txikis. En las dos primeras ediciones todos los actos se celebraron en las instalaciones de Oberena y en la calle solo se realizaron los pasacalles, pero desde entonces el grupo decidió sacar a la calle el acto central.

El festival se ha mantenido de generación en generación y han participado cientos de dantzaris durante todos estos años. Además de ofrecer una plaza para que los y las txikis puedan bailar en público, Dantzari Ttikien Jaia también ha servido para entablar relaciones con otros grupos y revitalizar los barrios del sur de la ciudad.