Vecinas y vecinos de los edificios situados en el entorno de avenida de Bayona y Martín Azpilicueta han mostrado este martes en un comunicado su “sorpresa y malestar” tras conocer que la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Pamplona ha aprobado inicialmente el Plan Especial de Actuación Urbana (PEAU) de avenida de Bayona número 38 –antiguo edificio de Telefónica– “antes incluso de celebrarse la sesión de retorno comprometida dentro del proceso de participación ciudadana”.
Durante los últimos meses, explican, “numerosos vecinos y vecinas han participado activamente en reuniones, encuentros informativos y presentación de alegaciones individuales y colectivas, trasladando su preocupación por el fuerte incremento de edificabilidad planteado para la parcela, que podría pasar de un edificio de aproximadamente siete plantas a una construcción de hasta quince alturas, además de varias plantas bajo rasante”.
La representación vecinal considera que “esta decisión genera serias dudas sobre la utilidad real del proceso participativo desarrollado hasta la fecha”. “Resulta difícil comprender cuál es el sentido de una sesión de retorno cuando la aprobación inicial del proyecto ya ha sido acordada. La participación ciudadana debe servir para escuchar y valorar las aportaciones de la ciudadanía, no únicamente para informar de decisiones previamente adoptadas”, señalan los vecinos y vecinas afectados.
La oposición vecinal no se limita al incremento de alturas. También se cuestiona la “insuficiente información facilitada sobre aspectos tan relevantes como el impacto sobre el soleamiento de las viviendas colindantes, la pérdida de iluminación natural, las afecciones derivadas de las excavaciones previstas o la integración urbanística de una actuación de estas dimensiones en un entorno residencial consolidado”.
Asimismo, estos vecinos rechazan que “la cesión de varias plantas para un supuesto Civivox pueda utilizarse como justificación de una modificación urbanística de semejante magnitud”. “Nuestro mensaje ha sido siempre el mismo: Civivox sí, pero no así. San Juan merece un equipamiento público de calidad, con espacio suficiente y pensado para las necesidades reales del barrio, no una versión reducida utilizada como el caramelo para justificar una operación urbanística desproporcionada”, han afirmado.
Alternativas “más adecuadas”
La plataforma vecinal considera que existen alternativas “más adecuadas para ubicar un futuro Civivox” y recuerda que “el barrio necesita equipamientos públicos completos y funcionales, no soluciones condicionadas por intereses urbanísticos privados”.
Por otra parte, estos vecinos recuerdan que “muchas de las personas afectadas llevan décadas residiendo en el barrio y que la actuación prevista tendrá consecuencias permanentes sobre sus condiciones de vida”. “La mayoría de quienes vivimos en los edificios afectados somos personas trabajadoras que llevamos muchos años en San Juan. No hablamos de una discusión teórica sobre urbanismo, sino de una decisión que afectará directamente al día a día de cientos de vecinos y vecinas.”
Ante esta situación, anuncian que continuarán “utilizando todos los mecanismos de participación, información pública y defensa” de sus derechos que contempla la legislación vigente, tanto durante el periodo de alegaciones como en las fases posteriores de tramitación. Los vecinos recuerdan que “la aprobación inicial no supone el final del procedimiento urbanístico y reiteran su voluntad de seguir defendiendo un modelo de desarrollo urbano equilibrado, transparente y respetuoso con el interés general y con la calidad de vida de quienes habitan el barrio”.