- El PSOE volvió a hacer ayer frente común con el PP, Vox y Ciudadanos para impedir que se arroje luz sobre los crímenes del franquismo o los episodios de violencia institucional que tuvieron lugar durante la transición. La iniciativa que se debatió en la Junta de Portavoces del Congreso hacía referencia además a uno de los casos que mayor impacto han causado en el imaginario colectivo, los sucesos del 3 de marzo de 1976 en Gasteiz, cuando cinco trabajadores murieron por disparos de la Policía Armada mientras disolvía una asamblea.

Coincidiendo con el 46 aniversario de aquel trágico episodio del posfranquismo, EH Bildu solicitó crear una comisión de investigación para depurar responsabilidades, petición que fue admitida a trámite el pasado 15 de marzo por la Mesa del Congreso. En la votación ayer de esta propuesta, el PSOE se unió a los grupos de la oposición para tumbarla. El portavoz del Grupo Socialista, Héctor Gómez, argumentó que esa comisión de investigación "no es el instrumento" apropiado y se abrió a dialogar para "buscar otros mecanismos y alternativas".

Lo cierto es que la posición del PSOE no sorprendió habida cuenta de su trayectoria reciente. Sin salir del presente mes de marzo, el pasado día 9 el presidente español derramó un jarro de agua helada sobre las expectativas de reabrir la vía judicial sobre el caso de Mikel Zabalza, que apareció muerto en el río Bidasoa en 1985 tras ser detenido por la Guardia Civil. Reconocido de forma oficial como víctima por el Gobierno vasco, fue el propio Pedro Sánchez el que, en respuesta al PNV en el Congreso, dijo que el Estado solo abrirá la caja con los expedientes secretos si así lo exige un juez.

Poco después, el día 15, el PSOE votó en contra de una proposición de ley registrada por ERC, PNV, Bildu, Más País, la CUP, Compromís, Junts y BNG para cambiar el Código Penal con el fin de propiciar vías alternativas que permitan juzgar crímenes del franquismo. Esta iniciativa supuso en la práctica un toque de atención para reactivar la tramitación de la Ley de Memoria Democrática, que sigue en el congelador. El PSOE sumó con el PP, Vox y Cs para rechazarla. Como hizo ayer con el 3-M.

La iniciativa de EH Bildu pretendía esclarecer las implicaciones y responsabilidades de la Policía Armada en el "asesinato de los cinco trabajadores, los detalles del operativo, las actuaciones llevadas a cabo" por la fuerza pública y las "órdenes recibidas por parte de los responsables directos del operativo". Buscaba aclarar asimismo el grado de conocimiento, implicación y responsabilidad del Gobierno de la época en esa actuación policial, así como las posibles implicaciones penales de los ministros "actuantes en los sucesos".

Tras decaer la petición, la portavoz de la coalición abertzale, Mertxe Aizpurua, criticó que "una vez más ha quedado claro que no tienen ningún interés en conocer y sacar a la luz toda la verdad, sino que pretenden seguir ocultándola pasando página y poniendo palos en las ruedas a cualquier intento de esclarecer lo ocurrido". Lamentó que "hoy el PSOE, de la mano de la derecha extrema y la extrema derecha, ha vuelto a dar la espalda" a las víctimas.

A favor votaron Unidas Podemos, ERC, Junts, Más País y el PNV. El diputado jeltzale Mikel Legarda reivindicó modificar la Ley de Secretos Oficiales para "conocer realmente qué información se encuentra en manos del Estado". Ello permitiría "dar una satisfacción a las familias de las víctimas y a todos los afectados por aquellos trágicos sucesos", lo que es "una cuestión de justicia".