El debate sobre Mercosur debe abordarse con una visión amplia, combinando la apertura comercial con una política agraria sólida y con controles efectivos que aseguren el cumplimiento de las normas europeas, tanto en beneficio del sector primario como de los consumidores. Es la posición que ha defendido este jueves el consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, José Mari Aierdi, ante las preguntas de los medios de comunicación en el atrio del Parlamento de Navarra. El consejero ha subrayado la necesidad de reforzar los controles sanitarios y revisar las políticas agrarias europeas en el marco del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur.
Aierdi ha realizado estas declaraciones tras conocerse la decisión adoptada en la sesión plenaria del Parlamento Europeo en Estrasburgo (Francia), que no paraliza el proceso de entrada en vigor del acuerdo, pero sí retrasa el posicionamiento definitivo del Parlamento hasta que el Tribunal de Justicia se pronuncie. El consejero ha subrayado que el debate sobre Mercosur no puede abordarse de forma aislada y ha reclamado situarlo dentro del contexto de la futura reforma de la Política Agraria Común (PAC), prevista a partir de 2028.
El responsable foral ha insistido en que la discusión sobre el acuerdo Mercosur no admite planteamientos simplistas. A su juicio, se trata de “un conjunto de grises” que obliga a analizar la apertura comercial en paralelo a las políticas que la Unión Europea plantea para el sector primario. En este sentido, ha alertado de que las rentas agrarias representan actualmente entre el 60% y el 62% de la renta media de otros sectores económicos, lo que, en su opinión, dificulta la incorporación de jóvenes al campo si además se plantea una reducción del presupuesto agrario europeo del 22% a partir de 2028.
Aierdi ha enmarcado en ese contexto las movilizaciones del sector primario registradas en distintos puntos de Europa, que ha considerado “entendibles” ante la percepción de que la Unión Europea no avanza en la dirección adecuada para garantizar la viabilidad de la agricultura y la ganadería. Para el consejero, la revisión de la PAC y el debate sobre Mercosur han estado estrechamente ligados y deben abordarse de forma conjunta.
El acuerdo con Mercosur, ha recordado, incluye un tratado comercial y un acuerdo de asociación. Mientras que este último requiere el respaldo unánime de los Estados miembros de la Unión Europea, la parte comercial necesita únicamente el apoyo mayoritario del Parlamento Europeo. Aierdi ha explicado que la Cámara no se pronunciará sobre el acuerdo hasta que el Tribunal de Justicia europeo resuelva la petición formulada por la mayoría de eurodiputados, aunque la Comisión Europea ha podido aplicar de manera provisional la parte comercial antes de que exista sentencia.
El consejero ha defendido el valor estratégico de este tipo de acuerdos comerciales en el actual contexto internacional. A su juicio, ha sido fundamental que Europa alcance acuerdos comerciales con territorios más amplios de los que representa la propia Unión, y ha calificado como positivo un acuerdo que abarcaría a 700 millones de habitantes en una zona que concentra el 20% del PIB mundial. En ese sentido, ha destacado que estos acuerdos permiten establecer reglas de juego compartidas en un escenario geopolítico marcado por tensiones y por políticas proteccionistas, como las impulsadas por Estados Unidos bajo la presidencia de Donald Trump.
Aierdi ha recordado que la Unión Europea ya ha suscrito acuerdos similares con países como México, Canadá o Japón, algunos de ellos con el apoyo de organizaciones agrarias. Sin embargo, ha recalcado que la clave está en garantizar que el contenido del acuerdo se cumpla en la práctica, especialmente en lo relativo a las exigencias sanitarias. “Lo fundamental es que se garantice que no se podrán traer productos que no respeten las exigencias sanitarias de Europa”, ha señalado.
El agro navarro exige proteger los estándares de calidad
UAGN, EHNE y Semilla y Belarra-Unaspi valoraron ayer de manera positiva la votación de la Eurocámara, cuyo resultado ajustado supone denunciar el acuerdo de la UE con Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay) ante el Tribunal de Justicia de la UE.
El presidente de UAGN, Félix Bariáin, indicó que “es un paso fundamental el aval del Parlamento Europeo para someter el pacto de libre comercio a control jurídico” y destacó que esta decisión se ha producido, en parte, por “el papel activo de UAGN, a través de ASAJA, que ha desempeñado desde la Vicepresidencia del COPA, con el impulso de las movilizaciones celebradas en Bruselas y Estrasburgo”, entre otros lugares.
Requisitos y multinacionales
Fermín Gorraiz, máximo representante de EHNE, calificó de “muy buena noticia” lo ocurrido en Bruselas, porque “el acuerdo de la UE-Mercosur solo beneficia a las multinacionales en detrimento de las explotaciones familiares”.
Este ganadero recordó que el tratado de libre comercio crea dos ligas de juego: “La del sector primario europeo que cumple con estrictos estándares de calidad; y la del bloque americano, con requisitos más flexibles. Está claro quién parte con desventaja y padece una competencia desleal”.
Desde Semilla y Belarra-Unaspi, Alberto Alecha, manifestó que la medida adoptada por los europarlamentarios se convierte en “un pequeño paso” en la batalla para “asegurar alimentos de calidad que protegen la salud del consumidor”. Esta asociación continúa “en alerta” ya que el trámite de llevar a la justicia el texto no significa que “deje de aplicarse mientras tanto”. Alecha repitió un mensaje que considera esencial: “La sociedad debe luchar por unos alimentos con garantías como los confeccionados en Europa. No podemos asegurar que los productos importados de esos países cumplan las exigencias de la UE”. Resulta clave el etiquetado de los alimentos para que cada persona esté informada, reiteró.
Antecedentes
UAGN, EHNE y Semilla y Belarra-Unaspi coincidieron la semana pasada en una protesta en contra del pacto entre la UE y Mercosur, que se rubricó el sábado 17 en Paraguay. Centenares de personas del sector primario de Navarra, Gipuzkoa y Francia se acercaron hasta Irun el jueves 15 de enero y realizaron un corte simbólico en la autopista para mostrar su rechazado al documento.
Antes de que el Parlamento Europeo votara sobre este acuerdo de libre comercio, el vicepresidente primero y portavoz del Gobierno de Navarra, Javier Remírez, hizo ayer una valoración global positiva sobre este tema, pero apuntó que el Ejecutivo estará “vigilante” de la implementación y las consecuencias que pueda tener. “No solo beneficia a la industria agroalimentaria navarra, sino a otros sectores”, declaró en la rueda de prensa posterior a la sesión de gobierno.
Bariáin (UAGN) fue tajante ante las declaraciones de Remírez, y reclamó un cambio de actitud claro por parte del Ejecutivo foral. “No podemos permitir valoraciones triunfalistas desde los despachos, apelando a que se trata del logro más importante de la política exterior de la UE y que marca un antes y un después en las relaciones comerciales, mientras en el campo lo vivimos como una auténtica amenaza. Este tratado, tal y como está planteado, pone en serio riesgo a nuestras empresas”, dijo el presidente de esta organización agraria.
Bariáin exigió a Remírez que rectifique y que no utilice como moneda de cambio al sector primario en este acuerdo comercial. “Si para el Gobierno de Navarra, la actual redacción del pacto con Mercosur es el logro más importante de la UE, significa que el valor que da a la producción local es insignificante”, resaltó.
Competencia desleal
UAGN denunció la competencia desleal derivada de acuerdos internacionales que permiten la entrada de productos agrícolas y ganaderos procedentes de terceros países que no cumplen los mismos estándares sociales, laborales, medioambientales y sanitarios que se exigen a los profesionales de la UE. “Este acuerdo es cambiar economía por la salud de la sociedad”, concluyó Bariáin. Así Gorraiz reiteró que resulta esencial que los consumidores demanden producto europeo para favorecer el modelo tradicional en el campo y ganadería.