'La Cuadrilla' de San Fermín, hasta en la piel: el cartel de las fiestas hecho tatuaje
¿Quieres tatuarte alguno de los elementos del cartel? Marta Garatea ha comenzado a popularizar productos con su cartel, pero, además, de la mano de la tatuadora Nora Sola, se ofrecen tattoos exclusivos. Las bases permiten a la creadora comercializar su obra y ahora son los autores quienes deben autorizar la explotación del diseño ganador por parte de terceros
Los elementos del cartel deSanfermines 2026 como un tatuaje en la piel. Ya hay quienes se han animado a hacerse los gigantes que Marta Garatea, la autora deLa Cuadrilla, ha dibujado para contar este año la fiesta. Su cartel salta a la piel, como un tattoo, pero también en forma de camisetas, pegatinas, pañuelicos rojos... La difusión no para.
Que el cartel de San Fermín se comercialice en todos los formatos posibles viene a ser algo normal cada año, pero que la creadora de la obra pueda hacerlo ella misma es nuevo. Parece increíble, pero es así. Más aún, desde el año pasado se recoge en las bases que es la persona autora quien debe autorizar la explotación de terceros de su dibujo.
La artista del cartel de San Fermín de este año 2026, Marta Garatea, ha comenzado a popularizar su obra a través de artículos diversos. Aunque desde el año pasado, en que ganó Sandra Nadal, las bases ya recogían esta posibilidad, a “Sandra le pilló un poco de sorpresa”, señala Marta. Pero este año, ella ya se ha puesto a ello, trabaja de la mano de una asesora y una abogada, y va a poder explotar la imagen de su obra y comercializarla. Lo que parece una obviedad, hasta ahora no estaba claro, y eran empresas ajenas (grandes superficies, comercios, etc.) quienes hacían negocio a su antojo cada año, sin que el autor de la obra viera ni un euro. No parece justo, pero así ocurría, tanto que cambiar esta dinámica ahora le está resultando a Marta Garatea, dificilísimo.
Las bases de este año, como en 2025, recogían que aunque el Ayuntamiento es quien, al dar el premio, tiene la potestad de explotar la obra, en la cesión del uso a terceros la persona autora debe dar su autorización. En el caso de Marta, ella misma se ha puesto a difundir su obra:“Tras ganar el premio, yo quería que mi obra estuviera en camisetas pero de forma diferente. De hecho, no es el cartel tal cual lo que sale en la camiseta”, explica y añade que la impresión la realiza “con el estudio Kanula, me están ayudando mucho”. Las ideas no paran de brotarle: “Ellos están haciendo las camisetas, yo hago los pedidos, y hoy hemos hecho el primero con unas 90 camisetas”, decía hace unos días.
La clientela, poco a poco, va conociendo su propuesta: “El pasado 6 de junio, en El Vivero de Ideas, saqué varias camisetas, unas 10 tallas para que se fuera probando la gente”, cuenta la ilustradora. Y hará lo mismo el 4 de julio, también en el local de la calle Teobaldos, y de hecho ya está recogiendo pedidos en su instagram (@martagaratea_ladyunicorn): “Tengo de varios tipos, los gigantes, el zaldiko y caravinagre, tanto para mayores como para txikis”. Y otra versión, impresa por las dos caras: “Delante, un detalle de la gilda, el torico comiendo churros o la jotera cantando, y en la parte trasera, el título de Sanfermines, con La Pamplonesa y la cuadrilla”, apunta la autora de La Cuadrilla, pamplonesa de 31 años.
En su Instagram, explica los modelos, en el capítulo de stories, por si hay personas interesadas en hacerle encargos.
Marta Garatea es consciente del éxito que tiene el cartel cada año, pero se ha encontrado con que para la mayoría de comercializadores el negocio está por encima de lo que diga la normativa, que en el caso del cartel de San Fermín ahora protege al autor: “En esto, estoy aprendiendo a gestionar y un poco a palos”, dice y añade que está “agradecida al Ayuntamiento, la verdad, porque están haciendo las cosas bien. En definitiva, era una cuestión de justicia que se nos reconociese a los creadores”.
Tatuajes exclusivos, de la mano de Nora Sola
Camisetas, pegatinas, pañuelicos... Pero ¿y tatuajes? Nora Sola (sola.tattoo), amiga de Marta Garatea desde la Escuela de Arte de Pamplona, y tatuadora desde hace 7 años, le dio la idea:“Ya había colaborado con Marta antes, porque sus diseños son bastante tatuables”, dice Nora, que además de maestra de Secundaria es profesional de Nebula Studio, en Barañáin. “Se trata de flash tattoo (diseños creados previamente por un artista)”, explica.
Pero lo que les hace más especiales es que son tattoos exclusivos, solo se van a dibujar una vez. “Se puede hacer la versión a color y la versión a línea negro”, explica Nora Sola, que trabaja de la mano de la propia artista Marta Garatea para llevar a la piel los elementos del cartel de Sanfermines como los gigantes, el zaldiko, la gilda o Caravinagre. ¿El precio? A partir de 120 euros el más sencillo.
Su primer cliente ha sido curiosamente un pamplonés vinculado a la fiesta, Julen Esparza Ros, miembro de la Comparsa de Gigantes de Pamplona (portador de Larancha-la, la reina africana) y de la Comparsa de la Txantrea. Se ha tatuado los gigantes de Pamplona del cartel de San Fermín 2026 en el gemelo. “Con este chico estuve cuatro horas y media”, señala Nora. Ya tiene encargos para la gilda en negro y la gilda en color. “La gente de Pamplona se tatúa mucho elementos sanfermineros, la silueta de San Fermín o de un toro... pero también el escudo de Navarra, el de Osasuna...”, detalla Sola. Y este año el cartel de San Fermín está más de moda que nunca.
La explotación del cartel, en manos de la autora: las bases del concurso así lo recogen
“La autorización a terceros de la reproducción y distribución del cartel durante el año 2026 para fines distintos de las finalidades de las que el Ayuntamiento es titular, incluso con fines comerciales, corresponderá al autor/autora, siempre que tales autorizaciones no perjudiquen directamente las finalidades del Ayuntamiento”.
Así se recoge en las bases del Concurso del Cartel de las Fiestas de San Fermín de este 2026, como en 2025, una cláusula que por primera vez ha conocido Marta: “En la entrega del premio, mi padre preguntó al Ayuntamiento, y le confirmaron que yo, como autora, tenía el derecho y la posibilidad de vender a terceros. A partir de ahí me busqué una asesora”.
Se ha movido por grandes superficies, y ha contactado con vendedores que ya estaban haciendo su agosto: “Al principio, uno me respondió súper bien, que le dijera el margen que quería. Tendríamos que pedir el 20-30% por el uso de mi obra, pero estamos viendo que no aceptan pagar ni el 10% por camiseta, que es 0,6 euros”. ¿Hasta dónde llega la explotación de su obra? “Ni idea. Hay gente que hace al por mayor y yo ahí ya me pierdo. Es muy difícil controlar esto", dice.
No obstante, la artista se queda con lo bueno: "Con la buena sensación de los pocos que lo han querido hacer bien y han entendido que los derechos del cartel no son solo un permiso sino una licencia legal y quieren llegar a acuerdos y valorar mi trabajo".