Síguenos en redes sociales:

Aranzadi busca en Tudela a dos fusilados de Castejón

Salustiano plaza (80) y Miguel Hernández (29) fueron asesinados en agosto de 1936 Después de cuatro horas de excavación, la aparición de un esternón da esperanza a los familiares de que sean sus restos

Aranzadi busca en Tudela a dos fusilados de CastejónFoto: f. pérez-nievas

tudela. Salustiano Plaza, de 80 años, y Miguel Hernández, de 29, fueron detenidos en Castejón sin ningún motivo y llevados a la carcel de Tudela de donde salieron juntos para ser fusilados, quizás en alguna de las tapias del cementerio, y enterrados después en una fosa común. Su delito, ser simpatizantes del sindicato UGT. Ayer, una de las nietas del primero, Olimpia Plaza, y la hija póstuma del segundo, Balbina Hernández, esperaban sentadas a que la sociedad Aranzadi diera con sus restos, 76 años después.

La hija de Balbina, Yolanda Tabudua, vio por televisión una fotografía de su abuelo Miguel Hernández en una concentración que realizaron en Castejón en abril de 2011 y en la que participaron las bisnietas de Salustiano donde colocaron las fotografías de todos los asesinados en Castejón. En ese momento se pusieron en contacto con la familia Plaza y según explica Villar Ochoa (hija de Olimpia y bisnieta de Salustiano), "nos contaron que lo habían asesinado en el cementerio y que según decía la viuda de Miguel había sido asesinado junto a otras personas, entre ellas mi bisabuelo". El lugar se encontraba junto a los seis fusilados de Ablitas que también se encontraron dentro del cementerio en febrero de 2010 junto a la tapia perimetral.

esperanza Después de un año de gestiones, Aranzadi inició ayer la búsqueda de los restos de los dos castejoneros asesinados y tras excavar durante cuatro horas el hallazago de un esternón hace albergar esperanzas a los familiares de que se puedan encontrar en ese lugar.

Los arqueólogos y forenses de Aranzadi explicaron ayer que según figura en el libro del cementerio de la capital de la Ribera en esa franja del camposanto se encontraban primero los seis de Ablitas, junto a ellos el cuerpo de un desconocido y después dos fosas cada una de ellas con dos cuerpos. La primera de las fosas, que se preveía con dos cuerpos, se encontró vacía lo que provocó que el nerviosismo entre las familias creciera. Sin embargo, en la segunda fosa, tras retirar una capa de cal, Paco Exteberría identificó rapidamente un esternón que da esperanzas de que los trabajos que continuarán hoy permitan encontrar los huesos de Salustiano y Miguel.

El pesar de la familia Plaza no acaba con Salustiano, corresponsal del periódico Trabajadores. A sus 80 años antes de morir debió conocer el fusilamiento de su hijo el 20 de julio en Alfaro, Valentín Plaza alcalde de Castejón por el PSOE y que, con 35 años dejó tres hijas (una de ellas Olimpia). El cuerpo de Valentín aún no se ha encontrado y Olimpia y sus hijas esperan cerrar, al menos, el capítulo de Salustiano.

Miguel Hernández, zapatero, no conoció a su hija Balbina que hoy trata de encontrarlo para llevárselo. Su viuda, Trinidad, de Lérida, tuvo que marcharse a vivir a Pamplona con los padres de Miguel que huyeron a la capital. "Para mí sería una gran satisfacción poder decir: Son los huesos de mi padre. Quiero poder decir ese posesivo: Padre mío", explica Balbina que vive en Pamplona con su hija.