La residencia San Jerónimo de Estella es uno de los centros que, en la época de la entrada en vigor del Decreto Foral que regulaba los procedimientos para llevar a cabo sujeciones y contenciones en este tipo de centros, decidió dejar de utilizar este tipo de prácticas, salvo en los casos en los que fuera estrictamente necesario y otras opciones no hubieran resultado.
De esta manera, el centro, que tiene 61 personas usuarias, pasó de utilizar sujeciones con 12 personas (un 22% de los usuarios) a hacerlo únicamente con 3 (5%) en un lapso de tiempo de unos cinco meses entre los años 2010 y 2011.
“Creamos un comité de sujeciones y pasamos a utilizarlas únicamente en momentos puntuales. Cada situación se valoraba de manera individualizada”, explicaba ayer una representante del centro durante la jornada organizada por el Departamento de Derechos Sociales.
En ese sentido, explicó que esos tres casos tenían una serie de circunstancias que indicaban que seguía siendo la mejor opción. Por otro lado, aseguró que a muchas familias -incluso a varias de las personas usuarias- les chocó cuando les comunicaron que iban a dejar de usar sujeciones y muchas de ellas también preguntaban si de esta manera podrían asegurar que su familar no se iba a caer de la cama o la silla de ruedas.
En este momento, la representante de San Jerónimo aseguró que la sujeción o la contención simplemente ya “no es una opción. “Ahora mismo, en nuestra manera de cuidar ya no nos planteamos una sujeción. No es una opción”, recalcó.