Mikel Álvarez Menor, el responsable del puesto de castañas ubicado en la Plaza de San Nicolás de Pamplona, ha anunciado que extenderá la campaña de ventas de este año hasta finales del próximo mes de abril.

La decisión supone una ampliación de dos meses respecto al calendario habitual, en respuesta a la demanda sostenida de los consumidores y a pesar de ser un año en el que la cosecha se ha visto afectada por los incendios y la falta de lluvia.

Con 46 años de experiencia en el sector, el castañero vincula la viabilidad de esta prórroga a un control estricto de la cadena de suministro y la conservación. Según explica el propio Mikel, la calidad del producto actual se debe a una selección directa en las zonas de producción y a un trato preferente con cosechadores específicos. "Voy a por el producto cuando se ha recogido hace dos días, no cuando lleva diez días recogido. Eso es muy importante", señala, incidiendo en que la frescura es el factor diferencial para sostener la venta en fechas tan tardías.

Infraestructura técnica

La extensión de la temporada requiere además una infraestructura técnica que permita combatir la estacionalidad natural del fruto. Álvarez dispone de una cámara de conservación especializada que mantiene las condiciones de la castaña, evitando que el producto se seque o se deteriore con el aumento de las temperaturas exteriores.

El puesto mantendrá su operatividad en el Casco Viejo basándose en un modelo de negocio que prioriza el conocimiento del origen y la variedad del fruto según la altitud de recogida. Para Mikel, la viabilidad de alargar la campaña depende directamente de esta especialización: "Conozco la castaña, conozco sus variedades y las alturas donde están las más adecuadas. La castaña no es solo ir y venderla".

El punto de venta de San Nicolás permanecerá activo mientras la disponibilidad de producto de calidad y la demanda del público lo permitan, marcando un hito en la duración de la temporada de este producto en la capital navarra.