El carnet por puntos cumple 20 años con un 60% menos de muertos en las carreteras y más de 20 millones de sanciones
La DGT considera que la medida marcó "un punto de inflexión" en la seguridad vial en el Estado
La mortalidad en las carreteras españolas se ha reducido en un 60% desde la aprobación de carnet de conducir por puntos en el Estado hace dos décadas, un nuevo sistema que llegó con el objetivo de reducir las cifras de siniestralidad vial en el país.
Según los datos oficiales de la Dirección General de Tráfico (DGT), recogidos por Europa Press, en 2005, se registraron 91.187 siniestros viales con víctimas, en los que fallecieron 4.442 personas y 21.859 resultaron heridas graves. En cambio, en 2024 (último año con datos consolidados), se contabilizaron 101.996 siniestros viales con víctimas, en los que perdieron la vida 1.785 personas y 9.561 resultaron heridas y necesitaron hospitalización. Por otro lado, en 2005, la tasa de siniestralidad vial en el Estado fue de 101 personas fallecidas por millón de habitantes, frente a las 37 del año 2024.
El 29 de junio de 2005, el Pleno del Congreso aprobó, por 310 votos a favor y 7 en contra, la Ley 17/2005, de 19 de julio, por la que se regulaba el permiso y la licencia de conducción por puntos y se modificaba el texto articulado de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial. No obstante, la norma que entró plenamente en vigor el 1 de julio de 2006 tras una campaña de divulgación de la Dirección General de Tráfico (DGT) que ya advertía: "Sólo habrá sitio para los buenos conductores y podremos conducir mejor y más seguros".
Aquel día cerca de 22 millones de conductores pasaron a tener 12 puntos en su permiso de conducir. Además, otros tres millones de personas estrenaban el carnet con 8 puntos, dado que eran noveles o tenían menos de tres años de antigüedad en el permiso anterior. Estos dos saldos se podían incrementar con el paso del tiempo y con la buena conducción hasta un máximo de 15 puntos. Los españoles han perdido 72.186.575 puntos en más de 20 millones de sanciones en dos décadas, siendo 2009 el peor en esta materia, con 4,6 millones perdidos. En 2024 se perdieron 4,5 millones de puntos y casi 30.000 conductores perdieron todo su crédito y con él, la vigencia de su permiso.
Infracciones
En concreto, entre 2006 y 2024, los españoles perdieron puntos por no respetar los límites de velocidad (24.410.448), por conducir bajo los efectos del alcohol (9.286.306), saltarse un semáforo en rojo (8.486.956), por el uso del teléfono móvil (7.282.425) y por no llevar el cinturón de seguridad o el sistema de retención infantil de forma adecuada (6.920.223). También han perdido puntos por consumo de drogas (2.565.702), por no respetar la señal de STOP o ceda el paso o la prioridad de paso (2.192.784), por conducción temeraria (1.120.200) y por no usar el casco (884.389), según las cifras publicadas por la DGT, recogidas por Europa Press.
Entre las infracciones que restan seis puntos del carnet destacan conducir con tasas de alcohol por encima del tramo superior administrativo y bajo los efectos de drogas; negarse a someterse a las pruebas de alcohol y drogas; la conducción temeraria, circular en sentido contrario o hacer carreras no autorizadas; superar en más del 50% la velocidad máxima autorizada si además se rebasan en al menos 30 km/h los límites. También se castiga con la pérdida de seis puntos del permiso adelantar poniendo en peligro a ciclistas o sin respetar la separación lateral mínima (1,5 m) o usar el teléfono móvil sujetándolo con la mano mientras se conduce.
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Con la implantación del permiso de conducir por puntos España pretendía fomentar hábitos de conducción seguros, premiando a quienes cumplen las normas y castigando a los infractores con la pérdida de puntos del carnet. Para recuperar los puntos perdidos, los conductores pueden o no cometer ninguna infracción o la realización de cursos de sensibilización y reeducación vial. Hasta el momento, se han impartido 141.994 cursos de sensibilización y reeducación vial. Según datos publicados por la DGT, el 88,4% de quienes los han realizado y han aprobado el examen no volvió a ser sancionado en los seis meses posteriores y el 55,9% no recibió una sanción en los tres años siguientes.
Un carnet reformado en dos ocasiones
Desde su entrada en vigor en 2006, el permiso por puntos ha sido reformado en dos ocasiones. La primera de ellas tuvo lugar en 2011, cuando se modificó sustancialmente el procedimiento sancionador. La segunda vez, en 2022, sirvió para elevar las sanciones por el uso del teléfono móvil al volante, entre otras cosas. Así, el sistema se seguirá actualizará en el futuro para acomodarlo a los cambios de normativa, como por ejemplo la posible rebaja a 0,2 g/l de la tasa máxima de alcohol en sangre permitida para conducir.
En este contexto, el director de la DGT, Pere Navarro, cree que la implantación del permiso por puntos supuso "un punto de inflexión en materia de seguridad vial en España" y que esta medida, junto con otras, "permitieron a España pasar del furgón de cola en materia de seguridad vial en la Unión Europea a ser uno de los países referentes". Además, Navarro indica a Europa Press que fue "un instrumento que igualó a todos los españoles, ya que la pérdida de puntos y la recuperación del permiso provocaba y sigue provocando tener que acudir a los cursos de recuperación donde coinciden personas de distintos niveles socioeconómicos, perfiles profesionales y experiencias diversas". "Sin duda fue un catalizador que puso en marcha la revolución silenciosa de la seguridad vial", defiende.
Un antes y un después en la siniestralidad
Para las víctimas de siniestros de tráfico, "el permiso por puntos supuso un antes y un después en la siniestralidad vial". "Se consiguió rebajar en más de la mitad el número de personas fallecidas y de lesionados graves en un muy breve espacio de tiempo. El 'miedo' de la ciudadanía a poder perder su permiso de conducir supuso que se condujera con mucha mayor precaución y respeto por las normas viales", explica a Europa Press Ana Novella, presidenta de Stop Accidentes. A su juicio, fue una decisión "muy valiente puesto que, como medida restrictiva que es, no disfrutó de 'buena prensa' entre la población en general". En la actualidad, considera que "la sociedad lo tiene aceptado e integrado, aunque existe un problema claro, palpable y evidente con los reincidentes".
"El permiso por puntos ha hecho ver a mucha gente que tu permiso de conducir depende de ti, si conduces como debes, lo vas a seguir teniendo, si no es así, se te irán retrayendo puntos y deberás de hacer un curso para poderlos recuperar de nuevo, ello ha hecho, y hace, que la gente sea un poco más prudente", subraya. El presidente de Automovilistas Europeos Asociados (AEA), Mario Arnaldo, cree que "a lo largo de estas dos décadas, la aplicación de la normativa ha arrojado un balance de 'claroscuros' debido a importantes lagunas legales y deficiencias en las notificaciones". "Sin embargo, el modelo se consolida como un elemento vertebrador indispensable para visibilizar el problema de la seguridad vial en el país", opina en declaraciones a Europa Press.
Por su parte, la motorista y exvicepresidenta de la Plataforma Motera Para La Seguridad Vial María José Alonso ha indicado a Europa Press que "con la perspectiva que ofrece el tiempo, es justo reconocer que supuso una de las reformas más importantes en materia de seguridad vial de las últimas décadas". La ahora presidenta de la Asociación Valores que Unen sostiene que "sus primeros años fueron especialmente positivos". "Las cifras de siniestralidad descendieron de forma significativa y el permiso por puntos consiguió trasladar un mensaje claro a la ciudadanía: conducir es un derecho que lleva asociado un compromiso con la seguridad de los demás", indica.