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Cuatro condenados por una persecución homófoba junto al cementerio de Pamplona

La Audiencia impone 6 meses de cárcel e indemnización a cada uno de los jóvenes que gritaron “maricón” a la víctima y le siguieron en el coche

Cuatro condenados por una persecución homófoba junto al cementerio de PamplonaUnai Beroiz

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Navarra ha condenado a cuatro jóvenes de entre 18 y 25 años, tres de ellos universitarios, a seis meses de prisión a cada uno de ellos, a una multa de 900 euros y a una indemnización de 1.250 euros por el daño moral causado por protagonizar una persecución homófoba contra un hombre por su orientación sexual junto al cementerio de Pamplona. Se les condena por un delito contra la dignidad personal en concurso de normas con un delito contra la integridad moral. Les aplican la atenuante de reparación del daño después de haber depositado 3.000 euros a la víctima antes de que se celebrara el juicio.

Los cuatro acusados defendieron su inocencia en el juicio y aunque fueran interceptados la madrugada de los hechos en la carretera del cementerio, dentro de un coche oscuro como afirmaba la víctima, dijeron que solo habían ido por la zona a charlar y a jugar con el móvil y que desconocían que se trataba de un lugar donde se practica cruising

Precisamente la víctima, y un testigo que también observó el coche de los jóvenes y que incluso trató de sacar una foto a la matrícula, se habían acercado por allí para buscar algún encuentro sexual con otras personas homosexuales. Los hechos ocurrieron el 9 de noviembre de 2024 a medianoche cuando los cuatro acusados fueron a la zona en su vehículo y se dirigieron a una zona de tierra y arbustos carente de iluminación, en la parte trasera del Aquavox San Jorge.

En aquel momento, dentro del arbolado, se encontraba la víctima a la espera de encontrar alguna persona para mantener relaciones sexuales. Los procesados se acercaron al lugar gritando “maricón, maricón”, lo que provocó que la víctima se asustara y se introdujera en su vehículo, agazapado para no ser visto, ante el temor de que pudiera ocurrirle algo. Luego vio a través del retrovisor que el coche de los jóvenes continuaba su marcha, por lo que arrancó el suyo y trató de irse. Los encausados, mientras tanto, se giraron y le fueron siguiendo. Incluso llegó a cruzarse con ellos de frente, que estaban dando vueltas en el parking y pudo ver que era un vehículo oscuro con varias personas jóvenes dentro.

Un discurso humillante y discriminatorio

El relato “completo, coherente y descriptivo en los detalles esenciales” de la víctima, y del testigo, se ve corroborado, dice la Audiencia, por elementos periféricos, como los agentes de la Policía Municipal de Pamplona que acudieron al lugar y se percataron de la maniobra evasiva del coche de los acusados, que este era de color oscuro como se les había descrito y que no había otros vehículos en la zona. “Comportamientos como este, en un lugar público de manera que pueden ser escuchados o percibidos por terceros, transmiten un discurso que humilla, desprecia y discrimina”, relata la sentencia.