Osasuna Promesas tiró de orgullo y se llevó los tres puntos de Balaídos, en un partido marcado por la igualdad que se vivió sobre el terreno de juego. Hubo ocasiones para ambos conjuntos, pero con la pequeña diferencia de que los de Santi Castillejo supieron aprovechar su momento para llevarse el triunfo gracias al solitario gol de Martín Pedroarena, quien entró en los últimos quince minutos y dio la victoria a los rojillos.
Empezó el encuentro con cierta paridad sobre el verde, pero con un contratiempo para el filial rojillo: Ibai tuvo que ser sustituido por molestias físicas y entró en su lugar Yoldi. Primer cambio obligado a los siete minutos para los de Castillejo. Pocos minutos después, y con un Osasuna que empujó en los compases iniciales para adelantarse en el luminoso, llegó la primera oportunidad clara para los navarros, con un gol de Arroyo que fue anulado tras la revisión por fuera de juego del ariete. Los tres puntos para el Promesas eran de vital importancia para lograr un golpe de autoridad a domicilio.
Con el paso de los minutos, el equipo celeste empezó a sentirse algo más cómodo y gozó de más llegadas al área visitante: Hugo González la tuvo para los celtiñas, pero su disparo no vio portería por muy poco. En el minuto 20, Fredi Álvarez pidió un challenge y el colegiado revisó la jugada, manteniendo su decisión inicial de no señalar pena máxima. A la media hora de juego, la posesión del esférico fue notablemente a favor de los locales, ante un Osasuna Promesas que se mantuvo firme en defensa sin precipitarse. Rafa estuvo soberbio en un mano a mano ante Somuah, logrando despejar el peligro para mantener el 0-0. Sin tiempo para más, se llegó al final de los primeros cuarenta y cinco minutos con opciones para ambos, pero poco acierto de cara a puerta.
Tras el paso por vestuarios, fue el turno del míster visitante, que pidió una revisión por un posible penalti a favor de los rojillos: como ya ocurrió en el primer tiempo, el colegiado dictaminó que no hubo infracción. El Promesas saltó al segundo acto con ritmo y vehemencia para adelantarse. Pasaron los minutos en Balaídos sin que llegaran los goles y ambos técnicos buscaron soluciones en el banquillo. En el tramo final, los rojillos gozaron de una ocasión manifiesta para mandar en el marcador con un remate de Unai Santos que se marchó rozando el larguero.
Para los últimos quince minutos, Castillejo fue con todo y realizó un triple cambio para buscar ese gol que diera tres puntos vitales a un Promesas necesitado de sumar de tres en tres. Ese movimiento táctico resultó clave: a pocos minutos de entrar al campo, Martín puso el 0-1 para dar alas a los de Tajonar. Sin tiempo para más, y con el Celta Fortuna volcado al ataque para intentar rascar el empate, con un Kibet que la tuvo para el empate a uno durante el tiempo extra, el conjunto visitante supo defenderse para amarrar un triunfo fundamental y seguir creyendo en la permanencia a tan solo tres jornadas para el final de la liga.